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¿Cómo preparar café en un viaje en bicicleta?

¡Hola alforjeros cafeteros! Hoy lo siento mucho por los que no toman café porque este post no les va a servir de mucho. Hoy vamos a hablar de un mini-tema dentro del cicloturismo de autosuficiencia: preparar un rico y calentito café en ruta.

Durante nuestros primeros viajes, era bastante común que llevásemos un “primer desayuno” basado en zumos y bollería para aproximadamente a la hora parar en alguna cafería a tomar un segundo desayuno acompañado de un café expreso.

Esto está muy bien, pero para viajes más largos en autosuficiencia donde nuestro presupuesto es más ajustado es mucho mejor tener un sistema para preparar nuestro propio café. La diferencia en el gasto puede ser muy importante a medida que avanzan los días.

Para los que estamos acostumbrados a levantarnos con un café se puede convertir en una auténtica necesidad llevar en nuestras alforjas algún sistema de preparación del rico brebaje. Quien ya tiene su sistema cafetero-cicloturista implementado sabrá del gran momento que supone la preparación y disfrute de ese café mañanero a las puertas de nuestra casa móvil.

En el cicloturismo de autosuficiencia cada maestrillo tiene su librillo, y en el tema de la preparación del café hemos visto de todo. En este post vamos a ver algunos de estos “sistemas” para que te quedes con el más te guste.

Café cicloturista: Formas de prepararlo

Aeropress

La principal diferencia entre desayunar con una infusión o con café es que para el café vamos a necesitar algún tipo de filtrado. El sistema Aeropress está muy extendido entre los cicloturistas americanos, algo menos en Europa pero cada vez más.

El sistema está basado en las cafeteras de émbolo, está especialmente pensado para cicloviajeros y montañeros. Optimiza al máximo el peso y prescinde de elementos externos como un filtro. Además la preparación es bastante rápida y limpia. Aeropress es la marca más conocido pero hay otras cafeteras similares de otras marcas.

Peso: ***

Calidad: *****

Cafetera italiana pequeña

La tradicional cafetera moka. Tampoco requiere de filtros externos y obtendremos un café expreso con mucho más cuerpo que con un sistema de goteo. Se suele decir que estas cafeteras no hay que lavarlas con jabón ya que el residuo crea una película que evita que el café tome un ligero sabor metálico.

El problema es su peso y sobre todo su volumen en nuestro equipaje y que es difícil darle un uso extra a parte del de cafetera, por lo que hay que pensarse bien si nos merece la pena.

Peso: ****

Calidad: *****

Filtros de papel

Pasamos a los sistemas que no requieren cafetera. Con los clásicos filtros de papel podemos apañarnos y prepararnos un café por goteo. Este café tiene menos cuerpo que los anteriores aunque más cafeína (al contrario de lo que se suele pensar).

A nivel de peso y volumen mejora mucho las propuestas anteriores. El principal inconveniente, más allá de la pérdida de calidad del café, es la generación de más residuos, ya que tendremos que cargar con los filtros para tirarlos en la basura.

También está la opción de los filtros reutilizables de tela. Lo cual nos evita el inconveniente anterior.

Peso: *

Calidad: ***

Café soluble

La mejor solución para optimizar el peso al máximo. La principal desventaja es que perdemos la calidad de un café recién filtrado, pero si no eres muy exquisito con ese tema puedes pasar perfectamente con café soluble. Aquí lo más importante es elegir la marca porque hay mucha diferencia, yo de los que he probado me quedo con el Nescafe Gold pero esto ya es cuestión de gustos.

Peso: *

Calidad: **

¿ Que hacer con los posos del café?

Los restos de la preparación del café es de las pocas cosas (por no decir la única) que podemos dejar tras nuestro paso por un lugar. El café funciona como abono y posee nutrientes naturales como nitrógeno, fósforo, potasio,  calcio, magnesio y azufre.

Además, aporta acidez al suelo, lo que beneficia a algunas plantas como las azaleas, las  camelias o los rosales. Sirve de alimento para las lombrices  (que, a su vez, benefician a la tierra) y para cultivar hongos.

¿Qué hacemos con la leche?

Ya tenemos nuestro café listo y humeante. Para los que lo tomamos con un poco de leche tenemos varias opciones, las voy a enumerar para elijas la que más te convenga:

Brick de leche

Para mí la peor opción. Llevas más peso y además hay que tener cuidado porque la leche fuera de la nevera se estropea rápido. En todo caso, si te decantas por esta opción, lo ideal es llevar una botella de plástico hermética para verter el contenido del brick dentro, así evitaremos que se salga la leche dentro de las alforjas porque es de lo peor que te puede pasar.

Leche en polvo

Pesa menos y se conserva mucho mejor. La pega es que no tiene el mismo sabor que la leche fresca pero una vez que te acostumbras es la mejor opción. Suele ser un poco más difícil de encontrar que la leche convencional.

Leche condensada

Si tomas el café con azúcar los tubos de leche condensada son una buena opción, sobre todo para rutas en épocas algo frías, ya que en verano se puede estropear con facilidad. Además te ahorras tener que llevar otro compartimento con azúcar.

Minienvases de leche

Son muy comunes en los países del norte de Europa cuando pides un café con leche. Es una leche más cremosa envasada al vacío en pequeñas capsulas. Una solución más para llevar leche pero más difícil de encontrar que las anteriores.

***

Hasta aquí este post cafetero. Puede que no sea de los post más importantes del blog pero le dará sin duda ese toque de aroma a café recién hecho una fría mañana de otoño. Ahora tu turno, cuéntanos tu sistema y aprenderemos entre todos. Nos vemos en los caminos.

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10 comments

  1. Helena says:

    Yo una vez vi a un chico que llevaba bolsitas de té que había vaciado y rellenado con café (creo que incluso las venden ya vacías). Así, sólo tenía que hervir el agua y meter el sobrecito con el café. Me dio a probar y era pasable…
    Y por cierto, me parece un post absolutamente imprescindible….

    • Carlos says:

      Hola Helena!
      Gracias por el aporte, para los que no requieren un café de mucha calidad puede ser una muy buena opción por el ahorro en peso y volumen de otros sistemas!
      Muchas gracias por pasarte a comentar 🙂

  2. andres says:

    Hola Alforjeros, yo utilizo Nescafé 3 en 1 (cafe, leche y azucar), sobres de 18 gr, tanto en descafeinado como normal.
    Caliento agua en el hornillo, vierto el contenido del sobre y a disfrutar.
    Un saludo y nos vemos por esos caminos.

    • Carlos says:

      Hola Andrés!
      Una muy buena opción para ahorrar en peso, yo lo he probado y no está nada mal de sabor. Incluso de disuelve en agua fría, que para verano apetece.
      Un saludo!

  3. Liber says:

    Hola!
    Yo utilizo un filtro de café vietnamita, filtra por goteo. Para mi es lo mejor,es fácil de usar y limpiar y además pesa y ocupa muy poquito.
    Se puede conseguir en amazon, es muy barato y muy duradero jajajaja
    Gracias por el blog, muy interesante.

  4. José Manuel Hurtado says:

    Tomar una taza de café pasado, temprano al amanecer a más de 4 000 msnm te levanta y te permite continuar.

  5. Juan Sanchez says:

    Hola alforjeros! Como veís, este post ha sido más que acertado!
    Quisiera añadir una nota más científica acerca del café ya que se considera uno de los dopajes permitidos del ciclismo y no es para menos: alivia la sensación subjetiva de cansancio (y dolor muscular por fatiga); nos estimula la concentración mental – útil en los kms finales del día – y además facilita la movilización y metabolismo de las reservas de grasas, que en nuestro caso, al estar más de 5hrs dándole al pedal, es el combustible que usamos mayormente una vez se nos acaban las reservas de glucosa y glucógeno después de unos 90-120 minutos de marcha.
    Estoy totalmente de acuerdo que si hacemos 1-2 paradas diarias a tomar un café de cafetería, se nos puede ir un poco el presupuesto de mano, así que estoy más que agradecido por las opciones que planteáis en este post y los comentarios de los compañeros, ya que siempre he tirado de café soluble para el primero de la mañana, pero luego acababa parando y pagando por uno ‘de verdad’. En este sentido, también decir que depende dónde estemos: en mi viaje a Portugal me encontré con un café más potente que el de aquí y mucho más barato (a menos de euro por lo normal, y con pastel 1,20)! Por contra, en Alemania y Austria están en torno a los 2,40 euracos y no le llega a la suela…. Otro tema es que la parada a consumir un café a veces pueda ser necesaria por visitar al Sr. Roca, conectarse al wifi, cargar algún aparato.. y por un par de euros es de las mejores opciones 🙂

    • Carlos says:

      Hola Juan!
      Que gran aporte has hecho al post! Así da gusto!
      A mi la verdad es que el café me funciona muy bien. Y es bien cierto lo que dices que a veces compensa de sobra el precio de un café por ir al baño, estar un tiempo a cubierto, recargar un poco las baterias del movil y conectarse al wifi. Se pagan con gusto.
      Un saludo!

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