Higiene cicloturista: La ducha

¡Buenas alforjeros! Aprovechando que le hemos dado un lavado de cara al blog, hoy vamos a hablar precisamente de cómo nos lavamos nosotros mismos cuando estamos de viaje en bicicleta, sobre todo para aquellos que viajamos en autosuficiencia o semi-autosuficiencia. Hoy toca hablar de la ducha. Vamos!!!

 

La ducha, y especialmente la ducha caliente, es el talón de Aquiles del cicloturista autosuficiente. Podemos procurarnos refugio con nuestra tienda de campaña, sustento con nuestro hornillo y desplazamiento con nuestra bicicleta, pero una buena ducha es una posibilidad que casi siempre escapa a nuestro abanico de pequeños grandes lujos.

 

No es casualidad que la mayor comunidad de cicloturismo del mundo se llame “Warmshowers” (“Duchas calientes” en español),  y es que me atrevería a decir que una ducha caliente es uno de los mayores logros que ha alcanzado la humanidad. Y eso lo sabe cualquier cicloturista autosuficiente, sobre todo cuando lleva varios días sin ver una.

 

En Conalforjas estamos para dar solución a los problemas cicloturistas, y este es uno de los más grandes, así que vamos a ver que opciones tenemos para conseguir una ducha cuando estamos en ruta.

 

¿Cómo conseguir una ducha cuando viajamos en bici?

Warmshower

Fíjate bien como el nombre de la comunidad Warmshower no hace en ningún momento alusión al alojamiento para cicloturistas, sino directamente a la ducha. Muchos Warmshowers te podrán ofrecer una, sencilla pero gloriosa, ducha caliente.  Solo tienes que regístrarte en el portal y tendrás acceso al mapa de alojamientos.

Tú mismo, aunque no puedas alojar a cicloturistas, puedes ofrecerles una ducha configurando tu perfil para ello. Seguro que más de uno te lo agradecerá.

Duchas de playa

Las duchas de las playas son perfectas para las rutas de litoral, lo malo es precisamente eso, que solo las encontraremos si nuestro viaje va por la costa. El agua no está caliente pero al fin y al cabo es una ducha de verdad, ¡y es gratis!

Duchas portátiles

Recientemente he comprado una ducha portátil y aunque todavía no la he probado, tiene bastante buena pinta. Se trata de una bolsa negra de tejido impermeable con una pequeña alcachofa de plástico. Tiene capacidad para 20 litros y doblada ocupa muy poco espacio. Viene con una cuerda para colgarla al sol para que se caliente el agua.

Ríos, pantanos, piscinas naturales

OJO! Sin jabón! Si nos bañamos en alguno de los ríos o piscinas naturales (ver mapa de zonas de baño) es importante que no usemos jabón. Nos conformaremos con un remojo y frotarnos con las manos. Así no contaminaremos el agua más de la cuenta. No es la opción más higiénica pero peor es nada.

Piscinas municipales

Pasamos a opciones de pago aunque aún baratas. Algunas piscinas municipales son realmente baratas, sobre todo las de los pueblos pequeños. En ellas podremos darnos una ducha, incluso una caliente si dispone de vestuarios.

Hoteles, hostales, albergues, camping…

Esta opción es de cajón. Si nos quedamos en algún alojamiento de pago, aprovecha para darte una buena ducha. Si además vas a lavar la ropa, hazlo cuanto antes para que le de tiempo a secar.

Baño checo

Y llegamos por fin al cajón desastre del baño checo. Aquí entra todo lo que está en el límite de lo que podría considerarse una ducha: baños de bares, gasolineras, estaciones de servicio, fuentes,… Cualquier lugar que tenga un punto de agua. A falta de una ducha nos puede servir para quitarnos un poco de polvo del camino. Todos lo hemos hecho alguna vez.  🙂

***

Hasta aquí este resumen de las opciones de ducha que tenemos en un viaje en bicicleta. Añado que todos estos puntos nos pueden servir también para lavar nuestra ropa. Si sabes algún otro truco para ducharse deja un comentario a continuación, la comunidad de alforjeros lo agradecerá.

 

Cuando viajamos en autosuficiencia renunciamos a todos los lujos y comodidades de la vida moderna. Es curioso, y a la vez da que pensar, que una de las cosas que más echemos de menos no sea el sofá, la tele o la lavadora sino una simple ducha, una ducha caliente. Nos vemos en los caminos.

 

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2 comments

  1. Roberto says:

    Habia alguien que comento una vez en un blog, que se duchaba todos los días usando un bidon de la bicicleta.

    Otra solución a la ducha portátil, al menos los días de sol, es llevar sobre el transportín trasero una botella de plástico con agua para que se caliente y tener un tapón de repuesto con agujeros para usarla a modo de ducha.

    Aunque muchas veces, también usamos el truco de nuestros antepasados y con una duchita a la semana es suficiente.

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