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Yo también me he caído por culpa de las calas

Sin título

Tengo un bollo en la pierna. Concretamente en la izquierda, a la altura del cuádriceps. Más que un bollo es como un socavón, un vacío, un espacio de aire en el que antes había músculo. No es que me falte media pierna, pero si paso la mano puedo notarlo perfectamente. Es una herida de guerra.

 

Por el título del post seguramente intuyas cómo me la hice. Calas. Pedales automáticos. Los carga el diablo. El que tenga pedales automáticos y nunca se haya ido al suelo por su culpa que tire la primera piedra, estoy deseando conocer si esa persona existe realmente o es un ser mitológico.

 

Casi siempre ocurre del mismo modo: todos tus amigos ciclistas que ya los llevan te lo recomiendan, te cuentan lo bien que vas a subir las cuestas, la seguridad que te da ir sujeto a la bici… luego a parte está Pablo que los usa básicamente para saltar y levantar la bici entera con alforjas incluidas (después se pregunta por qué le duran tan poco los ejes…). Convencido y deseando probarlos, te compras el paquete completo: pedales automáticos y zapatillas con calas.

 

Quitas tus pedales de toda la vida y enroscas tus nuevos estribos. Al principio vacilas, te desenganchas a la menor variación externa, los ajustas al mínimo para que salgan fácilmente, te han dicho que te caerás tarde o temprano pero tu no, tu vas a ser aquel que lo logre. No piensas caerte. Lo malo es que tarde o temprano llega ese momento y a tu cerebro se le olvida algo importante. Pasa pa’dentro que te sigo contando.

 

Yo iba pedaleando por un camino, sin alforjas, el típico paseo de verano. A nadie se le ocurriría estrenar estos pedales en un viaje, así que primero ensayas un poco, a ver cómo van… Parece que es verdad lo que decían, subiendo las cuestas se notaba que la bici iba más lanzada, con más inercia. Esto funciona. Llegué a la altura de un pequeño cortijo y vi un mastín enorme que bajaba por una pequeña ladera hacia la puerta de la valla exterior que daba al camino.

 

Desde mi posición no podía ver si la cancela estaba abierta o cerrada y el mastín cada vez estaba más cerca, así que empecé a bajar la velocidad:

 

Si sale al camino me doy la vuelta y a correr.

 

Yo cada vez iba más despacio. El mastín desapareció durante un segundo tras la columna blanca de ladrillo que sujetaba la puerta, eso solo significaba una cosa: ¡La puerta esta abierta!

 

En ese momento ya estaba casi parado y pasó lo que tenía que pasar: el bautizo de las calas.

 

Para dar media vuelta fui a poner un pie a tierra. Para hacerlo dejas caer la bici hacia el lado donde vas a apoyarte y bajas el pie. En ese segundo que tardas en darte cuenta de que el pie está enganchado al pedal te invade un profundo sentimiento de tristeza y resignación. Tus amigos tenían razón, tu no ibas a ser especial, vas a abandonar para siempre una categoría de humanos que están definitivamente en un nivel superior: aquellos que nunca se han caído con las calas. Y además de propina te vas a llevar la caída más absurda del mundo: caerse en lo más llano totalmente parado.

 

Plof. Mordí el polvo, literalmente.

 

Lo primero que haces en esa situación es ver si alguien te ha visto caerte. Ya puedes haberte roto la pierna, lo primero es comprobar que tu secreto quedará a salvo. A mí no me vio nadie, nadie humano al menos.

 

meluca

 

Miré de nuevo hacia la puerta. El mastín gigante ya estaba sentado en medio del camino, mirándome con la cabeza torcida y la boca cerrada.

 

Que raros son estos humanos.

 

Me levanté y sentí un fuerte dolor en la pierna. Al caerme, el manillar se había girado y aterricé con todo mi peso sobre la punta del aplique del manillar izquierdo a la altura del muslo. Sangraba un poco, además se estaba poniendo morada. Para entonces el mastín ya se había acercado hasta mí moviendo la cola y con la lengua fuera. Tenía la típica cara que ponemos cuando un amigo se cae y sólo cuando vemos que respira nos acercamos con esta típica risa contenida para preguntar:

 

Acho, ¿estás bien?

 

Estaba a unos 20km de casa. No llevaba el móvil y estaba en una zona por donde no pasa mucha gente: ¡Bravo Carlos! La bici estaba bien, parecía que no me había roto nada y que podía pedalear, malamente pero podría. Me despedí del mastín: “no digas nada amigo”.

 

Volví como puede, cada pedalada sentía la pierna palpitando. “Vaya ostiazo” -pensaba una y otra vez. Al día siguiente tenia la pierna completamente morada y tras unas semanas se me quedo definitivamente con ese bollo.

 

Probablemente se quede así toda vida, para recordarme para siempre aquella tarde de verano. Lo que no se es si aquel mastín se acordará. Yo desde luego me acuerdo de cada una de las caídas que he visto por culpa de las calas pero no voy a ser yo el que destape las vergüenzas ajenas.

 

Ahora tocaría la parte en la que expongo las ventajas e inconvenientes de llevar los pedales automáticos en viajes en bicicleta pero no lo voy a hacer, prefiero que me cuentes como te caíste tú y de paso me des tu opinión sobre este tipo de pedales para viajar. Se abre la veda.

 

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24 comments

  1. Jesus says:

    Excelente artículo,
    Yo aun recuerdo mi primera caida, digo la primera porque han sido pocas pero no fue la única.

    Primer día de Calas, tras el ensayo previo en casa con mi madre sujetando la bici y pidiéndome que aligere que se le va quemar la comida. Todo perfecto que dominio como “descalo” ya un crack vamonos pa la calle.
    Quedo con el viejo comenzamos a rodar y me detengo a 300 metros de su casa, se había parado y paré a esperarlo, quito el pie derecho de la cala y dejo el izquierdo anclado. Me he detenido justo detrás de un coche aparcado. Error! estaba arrancado con el susto me inclino hacia el lado izquierdo… si ese mismo el de la cala enclada… al fin pommm caida carajota a plomo, El tio del coche echó el freno de mano y salió del coche rápido y preocupado. ¿Te he pasado algo te ha dado? Lo siento lo siento! al final una postillita en la rodilla y a reirnos juntos, luego lo pienso y le podría ver dicho que si me había dado y conseguir una paguita jajajajaajajaja pero nada no soy de esa condición.

    Siii yo tmb me caí y pensaba que sería el único que no besaría el suelo en su primer dia.

    • Carlos says:

      Hola Jesus! Un lujo tenerte por aquí!

      Gracias por romper el hielo y animarte a confensar cómo perdiste la virginidad con las calas jajaja A ver si más gente se confiesa, se queda uno más agusto quitándose ese peso de encima. Muchas veces el primer día no es el más peligroso porque vas más al loro, pero tarde o temprano se te olvida. Yo soy de los que “descalo” al menor imprevisto por lo que pueda pasar que aunque suelen ser caidas tontas hay por ahí alguno que le han tenido que dar puntos y todo.

      Un abrazo

  2. Pedro says:

    Hola a todos. ¿Mi debut con las calas? Probandolas en la Vía Verde del Carrilet de Girona a Olot, de la manera mas tonta. Esperando a mi mujer en la salida de una curva, miro hacia atras, me desequilibro, y cómo no, trato de sacar el pie, que no quieres salir, me venzo y de lenta pero irremediablemente me voy a parar contra el suelo, encima de un ortigal, con la bici encima, las 2 calas enganchadas y sin poder soltarme, con todo el cuerpo urticandome a morir y mi mujer partiendose de risa, ¿no esta mal, eh?
    Un abrazo para todos,

    • Carlos says:

      Joer Pedro! Ya es mala suerte aterrizar sobre unas ortigas. No se si duele más el hecho de caerse o las risas de los acompañantes. Gracias por tu confesión. Un abrazo

  3. JULIÁN says:

    Lo cierto es que uno se cae cuando menos se lo piensa y además la experiencia nos hace confiarnos. Después de muchos años y Km en bici cometí un error de principiante que fue maniobrando para dar la vuelta en un camino estrecho y con la dirección muy girada la rueda delantera se paró al encontrar una pequeña piedra ….. cataplum, no había soltado ninguna cala antes de comenzar la maniobra

    • Carlos says:

      Buenas Julián! Cierto lo que dices que nos vamos confiando más y más hasta el punto en que ya no nos soltamos prácticamente nunca las calas y ahí es precisamente cuando vienen las caídas. Gracias por pasarte a confesarte, quedas absuelto 🙂 . Un abrazo

  4. Sugeins says:

    Hola!! Personalmente pocas veces caí estrenando automáticos pero las pocas que tuve fueron de lo más tontas y con abrasiones importantes, sobre todo en montaña, camino roto, das con una trialera que vas directo a una piedra pequeña pero que te da justo en la espinilla; con lo que duele, sin contar con la planta de pinchos. Todo por no tener la práctica para soltar la cala. Ahora y no sé muy bien por qué; suelto un pie cuando voy bajando; no sé, quizás para tener más seguridad por si me fallan los frenos jejeje

    • Carlos says:

      Buenas Sugeins!!
      Casí siempre las caídas con pedales automáticos son las más tontas pero hay veces que podemos hacernos mucho daño. Yo también soy de soltarme a la mínima de cambio, de hecho ultimamente me planteo cada vez más el quitar los pedales automáticos, al menos para las rutas que no sean muy técnicas o duras. Un abrazo

  5. Pietro says:

    Yo no me he caído (aún)… pero hago trampa: no uso zapatillas con calas 😂😂😂😂😂😂. Eso sí, he probado infinidad de zapatillas y botines outdoor con los pedales automáticos y lejos, los que funcionan muy bien, son las zapatillas adidas de hiking con planta “Traxion”. Se agarran a los pedales como ventosas, no resbalan y funcionan de maravilla.
    P.D los pedales son Shimano XT

    • Carlos says:

      Buen aporte Pietro, no conocia esas suelas de alto agarre, puede que sean una buena alternativa a las zapatillas con calas. Seguro que no se agarran tanto como para irse al suele jeje.

      Saludos

  6. jajjaja me he reído mucho. Pero no me da ni puta gracia el tema. Ayer mismo me caí, yo también llevaba dos días con ellas y ya me pensaba que sería de los especiales que se libraría. Pues bien, el segundo día, ayer, fuí al suelo. Bueno caí en una zona de hierba mullidita y que hacía un pequeño alto, esdecir, el golpe fue 0 nulo. Me caí hacia la izquierda, pero la cala del pie derecho no me soltó y la rodilla se me torció. Los peores pensamientos se me vinieron, porqu eno podía ni apoyar el pie de primeras del dolor, poco a poco logré apoyar en el suelo y volver a casa, que esaba a 15 minutos de casita, y fui pedaleando suave como buenamente pude. Hoy puedo andar en principio, pero tengo molestias, así que nada a reposar (yo que no puedo estar quieto) y espero que se me vaya pasando pronto y que no me queden secuelas o molestias. Si no mando a tomar por el culo las calas y las zapatillas recien compradas. Y eso qu elas usé para ir por carretera, pero al mínimo terreno q encontré que tenía un poco de bachecito y cuesta arriba.. ahí fui yo al suelo, además iba con miedo por las calas, así que la caída fue a 1 o 2 km por hora.. Ridículo, y me la pude liar e nla rodilla seriamente. Ya veremos evolución.
    Jjajja pero muy bueno tu artículo, me he reído mucho XD. Que graciosas resultan estas cosas así contadas, jeje. Pero por otro lado que rabia me da la avería qu eme pude hacer por la tontería. Por dioooosss que me recupere prontooooo :). Un abrazooo

    • Carlos says:

      Hola Antonio!
      Gracias por pasarte a comentar. Como ya he dicho, no existe ese “ser” que no se ha caído por culpa de las calas, es un animal mitológico. Lo importante es que cuando te caigas no te hagas daño y no te vea mucha gente jeje. Las caídas con calas casi siempre son casi parados, seguro que te recuperas pronto. Lo bueno es que una vez que te caes una vez ya solo te queda caerte la segunda, que casi siempre es la última vez que te caerás por culpa de las calas. Un abrazo

  7. ytaca56 says:

    Buscando con San Google, lo de acampada libre vine a dar a este sitio, !maravillado me he quedado, ¡Oiga! Enhorabuena. Vivo en O Porriño en la provincia de Pontevedra, tratare de informarme en el ayuntamiento si en el municipio hay zonas de acampada controlada, pues me temo que lo de libre va a ser que no, ya os informare.
    Vamos al “temazo”, las CALAS, todos los “pros” , te las recomiendan efusivamente, cierto es, que mayoritariamente se dedican a la competicion, con lo cual, van siempre como unas balas, y paradas las justas o ninguna, desde que salen de casa hasta que vuelven,(incluso mean desde la bici, sin ser pornografico, digno de ver) dadas estas peculiaridades te diran que es muy dificil que te caigas, por culpa de las calas, una vez que hayas entrenado un poco. …..MENTIRA te caeras, sobre todo si eres como yo que lo que me gusta es ir con las alforjas(bueno ahora el remolque) y haces rutas donde paras para ver el paisaje, para tomar una cerveza, fumar un cigarrito, si si un cigarrillo. Todo esto para decir que me cai por culpa de las calas y no una vez o dos, con lo cual he llegado a la conclusion que a mi no me aportan nada de sus beneficios: mejor cadencia, pedaleo mas “redondo” (yo tampoco se ha que se refieren con redondo, mi pedalear siempre es redondo) con lo cual llevo de esos pedales que por lado llevan lo de las calas y por otro normal, solo utilizo las calas en las subidas y si estas tienen buen firme, si no ni eso.
    Saludos y gracias por diseñar es te sitio y por aportar.
    Mario.

    • Carlos says:

      Muchas gracias Mario!
      Me ha hecho mucha gracias tu comentario y tu experiencia con las calar. Yo la verdad es que, aunque las uso, cada vez tengo más ganas de quitarlas. Es cierto que en los puertos se agradece mucho, pero el resto del tiempo no son muy prácticas. No te permiten mover el pie mucho y en jornadas largas a veces se me duerme la planta y es muy desagradable. Además al bajar de la bici, las zapatillas, aunque son más flexibles que las de carretera, no son del todo cómodas. Lo dicho, es cuestión de tiempo que las cambie por unos buenos pedales.
      Un saludo y nos vemos por aquí

  8. Julio says:

    La mia fué pá recordar.
    Primer día que estrenaba mi flamante bici de carretera y claro los amigos que me decian que una bici de carretera no era la que usaba para las ciclorutas, así que tenía que ponerle pedales automáticos.
    Pues así que los puse y despues de probar el temilla de enganchar y soltar en el patio de casa, a la calle que vamos.
    Oye de lujo, primer km en llano y perfecto pero luego me meto en una carretera con tráfico y 300 m. después todos los coches parados por el tráfico. Yo llego al último coche parado y olvidado por completo que iba atado, cuando paro por completo y la mar de tranquilo voy a echar pie a tierra éste que no sale.
    Ostias que pasa!! Que pasa? Que la caida a un lado fué de libro. Espatarrado en el suelo con la bici sujeta a los pies y rodeado de coches.
    Los que iban en mi dirección y los del otro carril que al verme se pararon pensando que había tenido un accidente.
    Y yo gritando ” no pasa nada todo controlado”.
    A duras penas me eché al arcén esperando que todos los coches salieran de allí y no se fijaran en mí y pa casa despacito.
    Madre mia, el espectaculo fué de órdago.

    • Carlos says:

      jajajaja
      Buena historia, las caídas con calas es que son las más tontas porque te caes parado y te duele más el ridículo que el golpe en si. Nadie se libra. Los que prometen no caerse tarde o temprano caen. Siempre caen.

  9. Helen says:

    Me he reído un montón con vuestras caídas. Tanto como con las mías. De momento solo las he usado un día pero tengo un moratón enorme en cada pierna. Las dos caídas prácticamente parada pero las dos con el manillar torcido… Y doy fe de q el manillar es duro de cojones cuando te pega un poco más arriba de la rodilla… Seguiré practicando. Lo mejor de las calas? Las risas que nos echamos al recordar las caídas

    • Carlos says:

      Hola Helen!
      A mi me paso lo mismo la primera vez que me cai y me hice bastante daño en la pierna. De momento no me he vuelto a caer pero cruzo los dedos! Un saludo

  10. Edu says:

    Tras aguantar consejos de semi Pros decidí quitar mis pedales de serie (con rastrales) y poner calas (shimano, típicas) e invertir en una buena zapatilla, 110€ entre ambas cosas.
    Primer día que monto subo una cuesta bastante técnica y dura, bien, sin alardes y con algo de miedo por los baches. Continuamos por un camino difícil, arenas, piedras, rocas, etc con lo que decido descalar pie izquierdo. Mi amigo frena de golpe y sin avisar y primera hostia hacia el lado derecho. Sin importancia.
    Ya en la tienda un Pro y el dueño me dijeron “la hostia la tienes”.
    El caso es que no me encuentro nada seguro cuando el terreno es difícil y enseguida descalo pie izquierdo o los 2 si es muy chungo. Hoy saldré por 4 vez con ellas y la verdad que no me siento especial. Sólo me he caído el primer día pero me da miedo hacer subidas muy difíciles por si beso el suelo. Recomendáis descalar uno o los 2 pies ante la dificultad?
    Saludos!

    • Carlos says:

      Hola Edu! Como bien decía el dueño de la tienda “la hostia la tienes”, la tenemos todos de hecho, es cuestión de tiempo.
      Yo en subidas muy técnicas, cuando voy sin alforjas, descalo las dos pero hay gente que se queda agarrada y si ven que tienen que poner el pie a tierra descalan rápidamente, yo prefiero no jugármela aunque se pierde mucho control también al ir descalado porque tienes que llevar los pies un poco hacia delante y apoyar con el puente. Cada vez tengo más dudas con respecto a las calas para hacer cicloturismo aunque de momento las sigo llevando, creo que terminare por adoptar una solución de pedal mixto en el futuro.
      Saludos!

      • Edu says:

        Poco a poco me voy acostumbrando aunque ruedo por terreno más o menos sencillo. Lo de los pedales mixtos lo llevo barajando un tiempo, además se me carga mucho la rodilla y sufro de condromalacia 😩😩. A ver si cerramos el verano sin percances 😉

        • Carlos says:

          Los automáticos hacen trabajar más las rodillas así que si tienes problemas te recomendaría que te pasases a los mixtos, así puedes descansar de los automáticos de vez en cuando. Un saludo

  11. Victor says:

    He dado con este post por casualidad pero leyéndolo parecía que estabas narrando mi caída de ayer jjjjjjj. Pues después de un mes montando en bici decidí por consejo de amigos ciclistas comprarme unas calas los pedales que llevo son mixtos y ya iban con la bici así que solo invertí en zapalillas. Pues no me caí el primer día…. Pues justamente ayer en el lugar más fácil casi llegando a casa y por donde más gente pasaba subo una pequeña cuesta voy llegando lentamente a un paso de peatones y cuando paro totalmente la bici… Recuerdo las calas y plof al suelo… Rodillas ensangrentadas y orgullo herido. Tantas precauciones en las rutas, y al final al suelo al mes de empezar a utilizar las calas cuando ya piensas que nunca te caerás porque controlas jajajajaja.

    • Carlos says:

      Jajajaja todos caemos, aunque pensemos que seremos los “Special One”, al final siempre toca el bautismo de fuego, en este caso bautismo de asfalto.
      A lamerse las heridas y a volver a la bici!
      Un saludo!

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