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La vuelta a España en bicicleta por caminos

 

La vuelta a España por caminos y con alforjas…suena bien ¿verdad? Y si encima vas uniendo rutas como el Camino de Santiago, TransAndalus, Transpirenaica o Eurovelo para acabar viendo el atardecer en Finisterre, en el Cabo de Creus o al sur en el Faro de Trafalgar… poco más se le puede pedir a un viaje en bici, un auténtico sueño para muchos de nosotros.

 

A nuestro amigo Jesús Marrufo, de Historias de alforjero, también se le pasó la idea por la cabeza, y sin pensarlo dos veces se lanzó a unir los cabos geográficos de la Península Ibérica. Así que le hemos pedido que nos cuente un poco más sobre esta pedazo de ruta que está recorriendo actualmente. No te pierdas esta increíble aventura de más de 6000 kms, en la que uno empieza como un novato y acaba como un gran experto cicloturista. Te dejamos con Jesús y Felix Marrufo:

 

Uniendo cabos: Vuelta a España en bicicleta de montaña

¿Es posible conocer España a golpe de pedal? Si estás leyendo ésto es porque seguramente te lo estés planteando. Los amigos de Con Alforjas me han invitado para que os hable de mi viaje, del proyecto que actualmente estoy realizando.

 

Un proyecto en el que trato de darle la vuelta a la península uniendo cada uno de los cabos geográficos que posee. Ni te imaginas las posibilidades y caminos que puedes enlazar usando cada una de las arterías principales de las rutas ya conocidas tipo Caminos de Santiago, Camino del Cid, del Quijote o la mismísima Transpirenaica por citar algunas.

 

¿Pero cómo comenzó todo? ¿Cuál fue el germen esta aventura cicloalforjera? Mucho ha llovido ya desde entonces, 7 años, que se dice pronto, pero, ¿no es precisamente esa la filosofía de un buen viaje? La de disfrutar, la de ir poco a poco, la de empaparse del lugar en el que estás. De su cultura y sus tradiciones. ¿Acaso podemos disfrutar y conocer cada uno de los rincones si viajamos la mayor parte del tiempo con la cabeza reposada en el cristal de un autobús o en la parte trasera de un vehículo particular? Puede que sí, quién sabe, pero nos perderíamos el 80 % del recorrido y créeme amigo, el viaje no es el destino sino lo que vives hasta llegar a él.

 

Como decía, todo comenzó con la idea de unir mi pueblo natal con la localidad donde actualmente vivo por motivos laborales. 130 km. en 4 días… Poco o mucho eso depende de la experiencia que en esos momentos tengas. Por aquel entonces para mí fue toda una hazaña, que no hace más que demostrar que lo importante es comenzar a dar el paso.

Sur: TransAndalus

¿Cuál es la ruta por la que opté? Fue precisamente de esa forma por la que conocí la TransAndalus. Fue esta gran ruta la que me inyectó el virus del cicloturismo. Serían esos 130 km los que por buenos caminos de tierra y sin asfalto me hicieron plantearme, junto a mi padre, el dar la vuelta a Andalucía. Podría hablaros tanto sobre esta ruta como andaluz que soy, pero haría este post interminable, así que adelantemos un par de años al reloj.

Oeste: Vía de la Plata

Verano del 2014, el sueño de rodear Andalucía por caminos se había visto cumplido en la localidad jienense de Andújar. En nuestra cabeza la típica pregunta que todo viajero se hace cuando acaba un viaje y lo quiere convertir en algo eterno. ¿Y ahora qué? ¿Qué hago ahora? Sería responder a estas preguntas lo que me animaría a recorrer la ya más que conocida Vía de la Plata. En solitario, por esta vez, y comenzando desde la capital andaluza fui nutriéndome de todo eso que te transmite el Camino, eso sí a una media de 45 km por día, la media equivalente a dos etapas del peregrino a píe.

 

Desde mis inicios, el día de ruta siempre ha sido algo abierto, solemos viajar por “jornadas laborales” por bautizarla de algún modo. Salimos temprano y en una media de 5-7 horas estamos colgando el casco y dejando de pedalear. ¿pero cuántos kms son éstos? ¡Qué más da! Si un día la convivencia con unos buenos peregrinos en Fuente de Cantos o perderse entre los monumentos de Mérida, merecían detenerse pues se detenía uno el tiempo que hiciera falta, si una escondida cala en la costa murciana invitaba a darse un baño a las tres de la tarde, pues lo disfrutábamos. Que llevábamos solo 15 km ese día, pues nada, ya haremos 60 mañana si se encarta.

 

Volviendo con la Vía de la Plata, tantos kms de soledad en una ruta no tan masificada te hacen conocerte a ti mismo y a la vez abrirte a los demás. Tienes tu momento de tranquilidad y tu momento de conexión con las personas. Muchos temen la Vía de la Plata por la dureza de sus etapas, en mi humilde opinión, tal dureza no es tanta si la sabes disfrutar como he contado anteriormente, no hay necesidad de buscar tus límites, de igual modo pienso que el miedo a este Camino está inculcado debido a los pocos albergues que se encuentran en ella a lo largo de sus etapas. Es cierto, son largas para un peregrino a pie, pero la cosa cambia por completo para el que viaje rodando.

 

Pero, ¿y lo bonito que es llegar al albergue, descansar y contarle a todos y a los tuyos tus vivencias? Anotarlas en tu diario y recordarlas para siempre. Eso no tiene precio ni esfuerzo amigos.

 

Santiago de Compostela: Camino Francés

¿Seguimos entonces? Adelantemos kilómetros ¿Cómo llegué a Santiago? Dado que no conocía los caminos y bueno siempre que te decantas por uno dejas de disfrutar otros, tampoco me paré a comprobar si Sanabrés o Francés. Finalmente me decantaría por el Camino Francés y subir a conocer la querida localidad de Astorga y no dejar de ver el castillo templario de Ponferrada.

 

Poco a poco iba ganándole vivencias y etapas al recorrido a pesar de saltarme todas las recomendaciones de desvíos para bicigrinos, nunca me importó empujar una bicicleta cuesta arriba o llenarme de barro hasta las cejas, pienso que estas adversidades te hacen fuerte, te hacen enorgullecer cuando las superas y lo mejor de todo, el premio de cuando lo consigues, ya sea unas vistas donde la mirada se te pierde al horizonte o la fusión plena con la naturaleza ¿duro para alforjas? Sí, para qué negarlo, pero ¿acaso te da esto una carretera estrecha donde tu único disfrute es agradecer a ese conductor que te haya respetado el metro y medio?

 

Y entre tanta hoja seca, vista de ensueño y más hoja seca, La Coruña me abriría sus puertas, un 31 de Diciembre diferente en O´Cebreiro, y unas gaitas que sonaban en la plaza del Obradoiro harían el resto por delante, disfrutar de La Catedral y el reconocimiento de la Compostelana.

 

Transmurciana, Cabo de Gata y Cabo de Palos

Pero, ¿no era ésto un post de cómo le diste la vuelta a España por caminos? ¿De un proyecto de rodearla uniendo cabos geográficos?- Reconozco que me he enrollado demasiado, pero, ¡espera impaciente! Gracias a un mapa político y al trazado por BaseCamp, un 50 % del recorrido peninsular quedaría dibujado en aquel plano. Fue entonces cuando de nuevo ese virus de efecto retardado del cicloturimo, hizo que en mi cabeza rondara la empolvada pregunta ¿Y ahora qué? Cádiz rodeada, Andalucía rodeada, media España recorrida ¿Y porqué no? Fue así como el proyecto se ampliaría, pronto estaríamos volviendo al maravilloso paraje natural de Cabo de Gata y uniendo comunidades con la ayuda de la Transmurciana en busca del Cabo de Palos, donde muy cerca de Cartagena, el faro de Palos iluminaría nuestro camino para que fuésemos en su búsqueda.

 

Fue en este viaje donde comenzamos a conocer las oportunidades que te ofrece la hospitalidad de Warmshowers o Couchsurfing, ya que antes por miedo o desconocimiento, habíamos estado viajando bajo el cicloturismo de cartera o tarjeta de crédito.

 

Es a partir de ese momento, cuando descubrimos esta forma de hospitalidad y la posibilidad de pernoctar bajo un manto de estrellas en cualquier lugar, sin miedo a los demás y sin miedo a dormir en una tienda donde te plazca, cuando conoces lo que de verdad es el cicloturismo. Fue entonces cuando nuestros viajes cambiaron y pudimos disfrutar de la verdadera esencia de éstos.

Camino del Cid y Eurovelo 8 hacia el Cabo de Creus

Ya tendríamos mi padre, fiel compañero de rutas y yo, el faro de Palos conquistado, por delante toda una costa levantina nos esperaba hasta poder deleitarnos con las esplendidas vistas desde el Faro de Cap de Creus. Camino del Cid por la comunidad Valenciana y algún tramo de la Eurovelo 8 formarían el trazado que nos haría llegar hasta el citado faro catalán.

Por el camino pudimos comprobar que Valencia es mucho más que fallas y paella y que Cataluña es más que el turismo de Salou y Portaventura. Para nada lo dudábamos, pero este camino no hizo más que reafirmar lo que con creces ya sabíamos. Os animo a recorrerlo.

 

Vale, teníais una perfecta herradura invertida a lo largo de la península pero,¿ y el norte? ¿Cómo marcasteis la senda del norte?

 

Norte: Transpirenaica y Camino del Norte

Amigo… eso fue lo más fácil de enlazar, Transpirenaica y Camino de Santiago del Norte, palabras mayores, dos iconos, dos sueños que muchos aun tienen en su mente con la excusa del tiempo.

 

Pero como bien te he explicado no hay que tener miedo a nada. ¿Acaso tenemos prisas por acabar? Para nosotros la Transpirenaica fue toda una prueba, un viaje diferente, un lugar que todo loco alforjero debe atreverse a recorrer, no te vuelvas loco con que si Laparra o Miguel Acín, que si cual es mejor, que si cual es peor, que si es dura o no.

 

¿Qué más dará? Los Pirineos son espectaculares y cualquier trazado que recorras te cautivará con creces, te hará verte pequeño entre tanta inmensidad, te hará sentirte hormiga entre tanta montaña, te hará sentirte puro entre tanta tranquilidad. ¿y si además la recorres con tienda de campaña como hicimos nosotros? …Amigo mío… El paraíso está asegurado. Es cierto que tan solo recorrimos el Pirineo catalán y que aún tenemos pendiente recorrer lo que nos queda entre Pont de Suert e Irún, pero si dicen que no hemos conocido ni una quinta parte de lo que nos espera. ¿A qué estamos esperando para perdernos entre los miradores de Ordesa?

 

Debido a la única disponibilidad de viajar en verano o en pleno invierno, decidimos retomar la senda desde Irún y dejar la puerta a Europa abierta para otra ocasión.

 

Por el momento el Camino del Norte nos esperaba, por delante nuestra última ruta. Los mejores paisajes del País Vasco, la hospitalidad de los cántabros o los maravillosos Bufones de la Costa asturiana, nos seguiría confirmando que aquí, a tan solo unos pocos kilómetros no sabemos ni lo que tenemos, ¿Te estoy convenciendo para que al final te animes?

 

Playa de las Catedrales… otra joya natural que pudimos descubrir, un lugar, una playa, un pequeño rincón de Ribadeo que disfrutamos como se merece y el cual, por supuesto, no te debes perder.

Finisterre, el fín del mundo

De nuevo en Galicia, de nuevo más cerca de la vuelta a la península, cada vez más cerca de lograrla, una vez más un 31 de Diciembre fuera de casa y una vez más el abrazo a Santiago Apóstol. ¿Y ya? ¿Se acabó vuestra Ruta? Para nada amigo, ésto es una ruta bautizada como “Uniendo cabos” Así que Finisterre no podría quedar fuera de ella. De nuevo un faro iluminaría nuestro final de destino. Finis terrae, “el fín del mundo” dicen que lo llaman.

 

¿El fin del mundo? No para nosotros…

 

Llegado a este punto ya te habré convencido para que cojas tu bici y te largues, así que compañero alforjero, ¿nos vemos en los caminos? ¿París? ¿Cabo Norte? ¿O tal vez recorriendo la costa chilena?

 

Un fuerte abrazo y gracias por llegar hasta el final.

Jesús y Félix Marrufo

Historias de un Alforjero.

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Pablo

Biólogo. Alberguero del Albergue de peregrinos Tierra de Barros (Villafranca de los Barros). Escalador de puertos, parte-cadenas. Adelanto a los de downhill con mi rígida (alforjas incluidas). Apasionado de la bicicleta y del camino de Santiago.

3 Comments

  1. Felicidades Jesus por tenerlo tan claro. Soy alforjero de fines de semana, pero transmites lo mismo que siento encima de mi bicicleta. Podría decirte muchas cosas pero todas se resumen en una frase tuya: el viaje no es el destino, sino lo que vives hasta llegar a el.
    Sigue disfrutando, bueno, seguid.

    • Gracias por tus palabras Antonio.
      De fín de semana o vacacional, lo que importa es que ambos compartimos la esencia del cicloturismo.
      Asi que amigo, a rodar sumando no kilómetros sino vivencias alforjeras!

  2. Gracias por este post. Me emociona ver reflejado lo que siento yo también cuando atravieso esos parajes, esos lugares que se que son parte de nuestros genes, aunque no lo sepamos. Porque todos estamos hecho del mismo polvo de estrellas, y permite esa conexión. Aunque solo puedo permitirme una semana al año para hacer mis escapadas, intento hacer por etapas los rutas largas como la del cid, y espero alguna vez hacer la via de la plata. Muchas gracias.

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