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Higiene Cicloturista: La Ducha

¡Buenas alforjeros! Hoy vamos a hablar de cómo nos lavamos nosotros mismos cuando estamos de viaje en bicicleta, sobre todo para aquellos que viajamos en autosuficiencia o semi-autosuficiencia. Hoy toca hablar de la ducha. Vamos!!!

La ducha, y especialmente la ducha caliente, es el talón de Aquiles del cicloturista autosuficiente. Podemos procurarnos refugio con nuestra tienda de campaña, sustento con nuestro hornillo y desplazamiento con nuestra bicicleta, pero una buena ducha es una posibilidad que casi siempre escapa a nuestro abanico de pequeños grandes lujos.

No es casualidad que la mayor comunidad de cicloturismo del mundo se llame “Warmshowers” (“Duchas calientes” en español). Y es que me atrevería a decir que una ducha caliente es uno de los mayores logros que ha alcanzado la humanidad. Y eso lo sabe cualquier cicloturista autosuficiente, sobre todo cuando lleva varios días sin ver una.

En Conalforjas estamos para dar solución a los problemas cicloturistas, y este es uno de los más grandes, así que vamos a ver que opciones tenemos para conseguir una ducha cuando estamos en ruta.

¿Cómo conseguir una ducha cuando viajamos en bici?

1. Warmshower

Fíjate bien como el nombre de la comunidad Warmshower no hace en ningún momento alusión al alojamiento para cicloturistas, sino directamente a la ducha.

Muchos Warmshowers te podrán ofrecer una, sencilla pero gloriosa, ducha caliente.  Solo tienes que regístrarte en el portal y tendrás acceso al mapa de alojamientos.

Tú mismo, aunque no puedas alojar a cicloturistas, puedes ofrecerles una ducha configurando tu perfil para ello. Seguro que más de uno te lo agradecerá.

2. Duchas de playa

Las duchas de las playas son perfectas para las rutas de litoral, lo malo es precisamente eso, que solo las encontraremos si nuestro viaje va por la costa. El agua no está caliente pero al fin y al cabo es una ducha de verdad, ¡y es gratis!

3. Duchas portátiles

Recientemente he comprado una ducha portátil y aunque todavía no la he probado, tiene bastante buena pinta.

Se trata de una bolsa negra de tejido impermeable con una pequeña alcachofa de plástico. Tiene capacidad para 20 litros y doblada ocupa muy poco espacio. Viene con una cuerda para colgarla al sol para que se caliente el agua.

Lo ideal es combinar este sistema con un jabón biodegradable para no contaminar el suelo de donde nos duchemos. Nosotros usamos el siguiente:

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4. Ríos, pantanos, piscinas naturales

OJO! Sin jabón! Si nos bañamos en alguno de los ríos o piscinas naturales (ver mapa de zonas de baño) es importante que no usemos jabón.

Nos conformaremos con un remojo y frotarnos con las manos. Así no contaminaremos el agua más de la cuenta. No es la opción más higiénica pero peor es nada.

5. Piscinas municipales

Pasamos a opciones de pago aunque aún baratas. Algunas piscinas municipales son realmente baratas, sobre todo las de los pueblos pequeños.

En ellas podremos darnos una ducha, incluso una caliente si dispone de vestuarios.

6. Hoteles, hostales, albergues, camping…

Esta opción es de cajón. Si nos quedamos en algún alojamiento de pago, aprovecha para darte una buena ducha. Si además vas a lavar la ropa, hazlo cuanto antes para que le de tiempo a secar.

7. Baño checo

Y llegamos por fin al cajón desastre del baño checo. Aquí entra todo lo que está en el límite de lo que podría considerarse una ducha: baños de bares, gasolineras, estaciones de servicio, fuentes,… Cualquier lugar que tenga un punto de agua.

A falta de una ducha nos puede servir para quitarnos un poco de polvo del camino. Todos lo hemos hecho alguna vez.  🙂

***

Hasta aquí este resumen de las opciones de ducha que tenemos en un viaje en bicicleta. Añado que todos estos puntos nos pueden servir también para lavar nuestra ropa. Si sabes algún otro truco para ducharse deja un comentario a continuación, la comunidad de alforjeros lo agradecerá.

Cuando viajamos en autosuficiencia renunciamos a todos los lujos y comodidades de la vida moderna. Es curioso, y a la vez da que pensar, que una de las cosas que más echemos de menos no sea el sofá, la tele o la lavadora sino una simple ducha, una ducha caliente. Nos vemos en los caminos.

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10 comentarios

  1. Roberto dice:

    Habia alguien que comento una vez en un blog, que se duchaba todos los días usando un bidon de la bicicleta.

    Otra solución a la ducha portátil, al menos los días de sol, es llevar sobre el transportín trasero una botella de plástico con agua para que se caliente y tener un tapón de repuesto con agujeros para usarla a modo de ducha.

    Aunque muchas veces, también usamos el truco de nuestros antepasados y con una duchita a la semana es suficiente.

  2. Julio dice:

    Hola, gente!

    mi pequeño aporte para este post es muy pequeño: una esponja! Lo del confort en bicicleta se paga o en gramos de peso o con moneda en curso legal. Una esponja y un bidón de bici, con un sobrecito de gel de esos de hotel da más que de sobra para limpiarse el sudor y la suciedad de todo el cuerpo, quedarte limpito y fresco para dormir. Además podrás hacerlo por partes, sin tener que descubrirte por completo, pudiendo mantener el pudor o la temperatura corporal si ya hace algo de fresco.
    Luego una duchita de tanto en cuanto se agradece y mucho!
    Una curiosidad sobre la higiene viajando en bicicleta. Si pasas muchas horas montando en bici, una de las cosas que mejor sienta es lavarse las nalgas a la mitad de etapa. A ver, todo el mundo habrá oído hablar de irritación con el sillín y demás, que si un buen culotte y un buen sillín son el tandem perfecto… además de eso, la irritación en las nalgas se debe a los cristales que se forman de las sales eliminadas mediante el sudor. Es decir, nuestro propio sudor corportal es el que deberemos limpiar de vez en cuando. Es una sensación bastante refrescante. Para ello una esponjita es una buena ayuda. Son sólo un par de gramos de peso y un tamaño reducido.
    Esa es al menos mi experiencia.

    Un saludo a tod@s!

    • Carlos dice:

      Hola Julio!
      Buenísimo aporte al tema como siempre 🙂
      La esponja sin duda viene fenomenal para sacar ese polvo y a veces grasa de bici que se queda pegada a la piel. Buen truco el de la ducha por partes y cuidarse las nalgas. 🙂

      Un saludo!

  3. Jorg3 dice:

    Mi aporte a este post es el siguiente. Una toalla pequeña de microfibra, la vamos mojando y pasando por el cuerpo para arrastrar el sudor y polvo del camino, se moja tantas veces se necesite hasta completar la «ducha». Es como cuando limpiamos la encimera de la cocina con la bayeta mojada y luego estrujamos y repasamos para secar…

    • Carlos dice:

      Genial aporte Jorge!
      La verdad es que la ducha sigue siendo el punto débil del cicloturismo en plena autosuficiencia así que cualquier truco que nos ayude a oler un poco mejor viene muy bien 🙂
      Un saludo

  4. José dice:

    ¿Conocéis esas especie de bayetas azules de fibra, de unos 15X15 cm que dan en los hospitales?
    Son de un solo uso, llevan el jabón incorporado y basta mojarlas ligeramente para que empiecen a soltar espuma. (A veces demasiada)
    Incluso se pueden cortar en trozos más pequeños. No pesan nada y caben en cualquier mochila.
    ¡ Y son gratis !
    Saludos.

    • Carlos dice:

      Genial aporte José!
      Creo que en algún supermercado las he visto, tal vez en Mercadona aunque no estoy 100% seguro. Sin duda son muy prácticas para salidas de pocos días.
      Un saludo

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