Ventajas de los Portabicicletas de Bola

Camper clásica con bicis

El ciclismo se ha convertido en uno de los deportes más practicados. Hacer rutas en bicicleta no sólo proporciona una oportunidad para romper con los hábitos sedentarios. También es una excelente forma de hacer turismo de forma autónoma o de reducir nuestro consumo en concepto de transporte tanto en el ámbito interurbano como rural.

Cuando se trata de cubrir largas distancias, el transporte de una bicicleta inevitablemente debe llevarse a cabo a partir de un vehículo a motor. Esto es algo especialmente habitual cuando se realizan mudanzas de larga duración como, por ejemplo, durante los períodos vacacionales.

No obstante, a menudo se pasan por alto los riesgos o inconvenientes que pueden ir asociados a un transporte inadecuado. El uso de elementos como estos portabicis towcar ayuda a hacer más cómodos los desplazamientos, las cargas y las descargas, pero también proporciona cierta tranquilidad desde el punto de vista legal y, por supuesto, en materia de seguridad vial.

A continuación te hablamos de este recurso en profundidad: Sus ventajas, su funcionamiento o la legislación que existe al respecto. ¡Toma nota!

Por qué son tan importantes los portabicicletas de bola

A lo largo de los desplazamientos, nuestras bicicletas pueden estar expuestas a riesgos y, si no se conservan de la forma adecuada, también pueden generar vulnerabilidades durante la conducción. La única alternativa segura es optar por un portabicicletas como el modelo towcar tr2, un sistema expresamente diseñado para proporcionar seguridad a todos los niveles integrando la estructura de la bicicleta en la carrocería del vehículo a partir de una sujeción sólida a partir de cinchas y brazos.

A menudo se tiende a creer que almacenar nuestra bicicleta en el interior del vehículo es la alternativa más segura. Sin embargo, en caso de que se produzca un choque o un impacto pueden llegar a convertirse en un elemento mortal. En realidad, no existe ningún tipo de prohibición expresa dentro del Reglamento General de Circulación con respecto al transporte de bicicletas en el interior de un vehículo. No obstante, lo cierto es que no es lo más recomendable. Un coche no es un vehículo de carga y utilizarlo de la misma forma en que se utiliza una furgoneta o un camión no es lo más aconsejable. Además, tampoco existen pautas definidas sobre buenas prácticas al respecto.

De transportar tu bicicleta en el interior de tu coche por causas de fuerza mayor debería asegurarse su sujeción a partir del uso de cinchas tanto como sea posible . Por otro lado, evitar que sobresalga excesivamente del espacio de carga resulta fundamental porque, de lo contrario, podría convertirse en un peligroso obstáculo de visibilidad y además, podría convertirse en objeto de sanciones.

Si el modelo de tu vehículo ya cuenta con una bola de remolque puedes contar con un portabicicletas de bola. Es la alternativa más recomendable porque además de proporcionar una buena capacidad de carga (permite el transporte de hasta cuatro bicicletas de forma simultánea), ofrece una gran comodidad así como grandes garantías en materia de seguridad.

A diferencia de lo que ocurre con otros diseños como el portabicicletas de techo que puede reducir el aerodinamismo del coche, los modelos de bola permiten conservar el centro de gravedad en el área inferior, lo cual, incrementa la estabilidad durante los desplazamientos.

Su proceso de instalación es muy sencillo, así como la integración de las bicicletas en su estructura. Si cuentas con una bicicleta pesada o de grandes dimensiones, un portabicicletas de bola te permitirá transportarlas en tu coche sin necesidad de levantarlas.

Además, en el mercado es posible acceder a modelos con estructuras abatibles que permiten el acceso al maletero sin necesidad de retirar las bicicletas y que, en el momento de guardarlos después de su uso pueden almacenarse en cualquier lugar debido al reducido espacio que ocupan.

En general, los portabicicletas de bola incluyen accesorios como luces de señales o el porta matrículas aunque de no ser así, pueden encontrarse fácilmente en cualquier establecimiento especializado.

¿Cómo funciona exactamente un portabicicletas de bola?

Su instalación es extremadamente sencilla porque su estructura está preparada para anclarse a la bola de remolque proporcionando una fijación total con seguro antirrobo. La integración de su estructura con las bicicletas se lleva a cabo a partir de pinzas especiales aunque también existen modelos que emplean cintas.

Más allá de su alta resistencia y durabilidad, debes tener en cuenta que cada diseño cuenta con unas especificaciones. En el mercado puedes encontrar modelos configurados para soportar diferentes grados de carga que se miden tanto en peso como en número de bicicletas.

Antes de decantarte por tu portabicicletas de bola deberás prestar atención a su homologación y optar por aquella alternativa que se adapte mejor a tus necesidades y a tu rutina personal. ¿Cuánto pesa tu bicicleta? ¿Tiendes a transportar de forma simultánea más de una, por ejemplo, durante los períodos vacacionales?

Ventajas de los portabicicletas de bola

El diseño de bola es el mejor a nivel aerodinámico porque no altera la distribución del peso y no ralentiza la conducción o compromete su estabilidad como por ejemplo si puede ocurrir en cierta medida con los de techo.

Gracias a que está preparado para integrarse en la bola de remolque su proceso de instalación y desmontaje es muy ágil e intuitivo.

Su uso no compromete los índices de consumo de carburante ni tampoco genera ningún tipo de sonido durante los desplazamientos. Si, por ejemplo, tu vehículo emplea 5,1 litros de carburante a 100 kilómetros por hora, la integración de un portabicicletas de bola sólo incrementará este índice hasta 5,3 litros.

Los portabicicletas de bola presentan estructuras sólidas y resistentes por lo que su durabilidad es amplia. Esto lo convierte en una de las alternativas más recomendables para aquellos usuarios que tienden a realizar desplazamientos de largas distancias y con una frecuencia elevada.

Su configuración está planteada para garantizar la máxima seguridad tanto a la carrocería del vehículo como a la propia bicicleta. Al no entrar en contacto directo el uno con el otro, los riesgos de que se produzcan arañazos y roces son realmente reducidos.

Aspectos legales que debes conocer

¿Nunca has utilizado un portabicicletas? Si es así, lo más probable es que no sepas exactamente cuáles son las especificaciones legales que existen sobre su uso. Antes de iniciar un trayecto en coche, especialmente si es de largas distancias, es recomendable que tengas claro lo que dice la ley al respecto.

Tal y como ya hemos mencionado anteriormente, no existe ningún tipo de restricción ante el transporte de bicicletas en el interior. Muchos conductores optan por colocarla sobre los asientos abatidos.

No obstante, esta práctica suele ir asociada a grandes riesgos en caso de accidente. En caso de que decidas hacer un trayecto llevando tu bicicleta de este modo deberás prestar especial atención a su sujeción. Es muy importante que la carga no se pueda mover.

Además, la ley establece que tanto las luces traseras del vehículo como la matrícula deben ser completamente visibles durante todo el tiempo.

No obstante, es probable que al llevar tu bicicleta en la parte trasera alguno de estos componentes quede parcialmente invisibilizado. En este caso deberás contar con una placa supletoria que cuente tanto con matrícula como con luces.

Por otra parte, la anchura también es un factor importante. De transportarte en el área trasera, tu bicicleta no puede sobrepasar el ancho de tu vehículo. En el caso de que esto suceda, deberás proceder a desmontarla.

Además, al integrarla sobre tu portabicicletas inevitablemente sobresaldrá por la parte de atrás. Si has leído la normativa sabrás que cuando esto ocurre debe señalizarse correctamente a partir de la señal V20.

En cuanto al peso, es importante tener en cuenta que también existen restricciones que vienen marcadas por el fabricante. La carga en ningún caso podrá superar los límites establecidos.

Para que tu portabicicletas no comprometa tu seguridad vial o la de otros usuarios de la vía, es importante que proporcione garantías de sujeción. Deberás asegurarte de que tu bicicleta está bien adherida a la estructura para evitar cualquier riesgo potencial de desprendimiento y caída. De ocurrir podría generar un accidente.

Por último, es importante que la bicicleta no obstaculice la visión del conductor ni minimice el rango de visión de otros usuarios de la vía.

¿Qué consecuencias se derivan del incumplimiento de la normativa?

No cumplir con la normativa vigente constituye una práctica sancionable. En caso de que una bicicleta no vaya correctamente asegurada o de que obstaculice la visión la multa asociada puede sobrepasar fácilmente los 100 euros.

Además, transportar una bicicleta sin contar con la señal V20 (su precio en el mercado está en torno a los 20 euros) supone una multa de, al menos, 80 euros.

Por último una mala instalación del portabicicletas o la utilización de un modelo no homologado puede convertirse en una agravante que incremente la cuantía final de la cuota a pagar.

***

Optar por un portabicicletas de bola no sólo representa un agregado de protección frente al volante o una alternativa para alargar la vida útil de nuestro vehículo y nuestras bicicletas. También es la mejor medida preventiva ante cualquier sanción pecuniaria.

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