Llevar un 2º Par de Zapatillas para Viajar en Bici: ¿Sí o No?

¡Hola alforjero/a! Cuando salimos de ruta en bicicleta con las alforjas, uno de los grandes debates es qué llevar y qué dejar en casa. En ConAlforjas nos encanta la polivalencia de cada objeto que cargamos en nuestro equipaje: si algo tiene más de un uso, mejor.

Y entre los elementos más versátiles, solemos destacar las zapatillas de ciclismo estilo trekking. Estas son una opción ideal porque nos permiten pedalear y, al llegar al destino, caminar por la ciudad, explorar rutas a pie o simplemente relajarnos con comodidad.

Pero a la hora de viajar en bicicleta, ¿es siempre suficiente con un solo par de zapatilla? ¿Qué pasa si durante la etapa nos hemos empapado los pies al cruzar por un arroyo? Hoy vamos a abrir el debate sobre si es conveniente llevar un segundo par de calzado y qué tipo de opciones podemos considerar.

Pero antes, te recomiendo que le eches un ojo al estudio que ha realizado idealo.es en la que se ha analizado los precios medios mensuales de más de 14.000 modelos de zapatillas de ciclismo en España desde octubre de 2023 hasta diciembre de 2025. Te vendrá muy bien para ahorrar en la compra de zapatillas esta primavera.

Dicho esto, vamos a ver qué opciones llevar como segundo calzado. Vamos allá.

Zapatillas de Ciclismo estilo Trekking: La opción clásica

Si hablamos de calzado para ciclismo, cuando afrontas una etapa de 60, 80 o 120 km, necesitas:

  • Buena transmisión de potencia.
  • Suela rígida que reduzca la fatiga.
  • Fijación segura al pedal (SPD o similar).
  • Estabilidad en terrenos técnicos.

Las zapatillas de ciclismo están diseñadas para eso. No son un complemento. Son parte del sistema de pedaleo. En rutas exigentes, llevar el calzado adecuado no es cuestión de comodidad: es cuestión de eficiencia y, en muchos casos, de seguridad.

No es casualidad que tantos cicloturistas elijan las zapatillas de ciclismo tipo trekking como su calzado principal. Son robustas, protegen el pie, y lo más importante, sirven tanto para pedalear como para caminar por terrenos variados.

Imagina una ruta en la que, tras horas pedaleando, llegas a un sendero espectacular que quieres explorar a pie. Con las zapatillas de trekking, no tienes que preocuparte: te bajas de la bici y sigues la aventura a pie, sin necesidad de cambiarte de calzado. Hacer esto con zapatillas de ciclismo es incómodo, e incluso puede llegar a ser peligroso.

Además, las zapatillas de trekking están diseñadas para soportar el desgaste del uso prolongado y proteger el pie en terrenos accidentados, lo que las convierte en una opción ideal tanto para la bici como para pequeñas excursiones.

Pero, ¿es este el único calzado que deberíamos llevar en nuestras alforjas? Vamos a analizarlo.

¿Por qué considerar un segundo par de zapatillas para tus viajes en bicicleta?

Aunque las zapatillas de trekking cumplen con creces su función en muchos contextos, puede haber situaciones en las que un segundo par de calzado sea más que recomendable. Por ejemplo:

  • Te has mojado las zapatillas de ciclismo durante la etapa debido a la lluvia o al cruzar un arroyo.
  • Traes las zapatillas llenas de polvo o barro y vas a lavarlas en el alojamiento.
  • Te apetece ponerte un calzado más fresco y ligero para dar una vuelta por el pueblo.

Aquí es donde entra el debate. ¿Realmente necesitas cargar con otro par de zapatillas? Algunos dirán que no, que lo importante es optimizar el espacio y peso. Pero otros verán en ese segundo par una inversión en comodidad al final del día. Y si optas por llevar un segundo par, ¿Cuál debería ser?

¿Qué opciones de segundo calzado considerar?

Si decides llevar un segundo par de zapatillas, hay algunos factores clave que debes tener en cuenta:

  • Peso: Aunque unas zapatillas de deporte pueden ser cómodas, debes evaluar si el peso adicional vale la pena en comparación con la carga total que llevas.
  • Funcionalidad: Asegúrate de que el segundo par tenga más de un uso. Por ejemplo, las sandalias te pueden permitir usarlas tanto para una ducha en baños compartidos como para caminar e incluso pedalear en verano.
  • Comodidad: Después de muchas horas pedaleando, un calzado ligero puede ser justo lo que necesitas para relajarte y dar un paseo.

Al final las opciones más habituales son las siguientes:

1. Zapatillas deportivas: una opción ligera y cómoda

Para quienes busquen un calzado ligero y cómodo como segunda opción, unas zapatillas de deportes pueden ser la respuesta perfecta. Estas zapatillas ofrecen la comodidad y ligereza que tus pies agradecerán después de largas jornadas sobre el sillín. Además, son lo suficientemente versátiles como para usarlas en otras actividades como paseos relajados, explorar ciudades o incluso entrenar entre rutas.

Llevar un par de zapatillas deportivas puede marcar la diferencia cuando llegas a tu destino y solo quieres sentirte cómodo sin cargar con un calzado pesado. Su diseño liviano y transpirable las convierte en una opción ideal para quienes buscan un equilibrio entre funcionalidad y confort.

2. Sandalias: el imprescindible del cicloturista

Si vamos a hablar de un segundo calzado, no podemos dejar fuera las chanclas o, mejor aún, unas sandalias. Aunque parezcan simples, son indispensables si vamos a pasar tiempo en campings o albergues, especialmente cuando se trata de usar baños públicos. Además, ofrecen una gran ventilación para los pies después de un largo día pedaleando, lo que ayuda a evitar la acumulación de humedad y previene rozaduras o ampollas.

Y lo mejor de todo es que prácticamente no ocupan espacio en las alforjas. Las chanclas no solo cumplen su función higiénica, sino que también son una opción ultraligera para dar un paseo corto o simplemente descansar los pies.

Y aunque nos parezca cómico ver a los guiris usándolas con calcetines, lo cierto es que es un truco que funciona muy bien a la hora de hacer que el pie no empape de sudor la sandalia, e incluso para usarlas en momentos en los que no haga tanto calor. Eso sí, a nivel estético esta combinación es discutible.

***

Al final, la decisión de llevar un segundo par de zapatillas depende del tipo de cicloturista que seas y de las rutas que vayas a hacer. Si eres de los que priorizan la ligereza y el espacio, quizás prefieras seguir apostando por las zapatillas de trekking como calzado único. Pero si valoras la comodidad al final del día, unas zapatillas de deporte o unas buenas sandalias pueden ser una inversión en tu bienestar durante el viaje.

¿Y tú? ¿Qué tipo de calzado llevas en tus rutas? ¿Llevas más de un par? Déjanos un comentario y así aprenderemos entre todos. Nos vemos en los caminos.

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7 comentarios en “Llevar un 2º Par de Zapatillas para Viajar en Bici: ¿Sí o No?”

  1. Yo normalmente llevo calzado de bici con fijaciones, y unas chanclas para descansar los pies despues de la bici. No llevo tercer par. Para el próximo viaje estoy pensando cambiar las sandalias por unas cangrejeras (de río) cerradas, sto puede ser útil si vas a una zona muy lluviosa.

  2. Dos cosas son imprescindibles, unas zapatillas de deporte ligeritas y las chanclas para ducha/descanso.
    Ademas, yo que siempre uso calas para rodar, tenemos las que has comentado como alternativas a la zapatilla pura y dura de MTB, las mixtas de Rockrider, que te permiten un andar mas o menos normal cuando en ruta, decides dar un improvisado paseo.Las de BTT son muy toscas para eso.
    Yo creo que esos tres tipos de calzados son imprescindibles.
    Un saludo

  3. Carles Rojo Jr.

    Como mínimo las zapas de trabajo y las zapas de descanso. Mi primer viaje llevé 3, el gran dilema para quienes usamos calas; las botas de pedaleo, las deportivas para caminar y las chanclas para la ducha. Hasta que descubrí las zapas hibrídas trekking con calas (las rockrider básicas del decathlon son las mejores) y unas chanclas con velcro que sean impermeables para la ducha, ríos e incluso con de un color oscuro para vestirlas con calcetines discretamente pueden resultar elegantes como descanso para caminar.

  4. Siempre que voy de ruta (menos veces de las que quisiera) siempre llevo mi par de sandalias de cuero a la hora de acampar, aparte de mis zapatillas de trekking que uso para la bici, claro. Antes, cuando hacía btt, llevaba zapatillas con pedal automático, pero éso ya pasó 😂

    1. ¡Te entiendo totalmente! 😄 Las zapatillas de BTT con calas tienen ese “algo” cuando vas enganchado al pedal… la eficiencia y el control se notan un montón, sobre todo en subidas o tramos técnicos. Eso sí, para rutas más tranquilas o con plan de acampada, la combinación de zapatillas cómodas + sandalias es un lujo total 😂

      Si algún día te vuelve el gusanillo de las automáticas, ahora hay modelos mucho más versátiles, que permiten caminar mejor sin parecer que llevas tacos de fútbol. Y para comparar modelos y precios sin complicarte, en idealo puedes ver diferentes opciones y decidir si merece la pena volver a las calas 😉🚴‍♂️