¿Cómo usar una brújula cuando montas en bici?

Los amantes de la bici utilizan un GPS o su propio teléfono como elemento guía para su orientación. Sin embargo, también pueden utilizar otros dispositivos para su localización y poder seguir una ruta sin perderse. Hoy te proponemos otra solución: la brújula. ¿Sabes cómo funciona este dispositivo?

Partes de una brújula

Las brújulas, aquellas que son dispositivos como tal y no una app para el teléfono, tiene cuatro elementos: la cubierta, la aguja magnética, el limbo y la flecha de dirección. La cubierta es el círculo plástico o de cristal en donde se aloja la aguja magnética.

El limbo es el dial que rodea a la cubierta y que señala los 360 grados de un círculo. La flecha de dirección apunta siempre hacia afuera de la brújula mientras que la aguja magnética gira dentro de la cubierta indicando la orientación.

Las brújulas cuentan con una aguja imantada que señala el norte magnético indicando la dirección del campo magnético terrestre. Apunta hacia el polo norte y hacia el polo sur porque se basa en las propiedades del magnetismo.

Dentro de la cubierta, está la flecha norte, que no está magnetizada. Las líneas norte sur se encuentran también dentro de la cubierta y van paralelas a la flecha norte.

¿Qué tener en cuenta antes de utilizar una brújula?

Una cuestión importante con el uso de las brújulas es que el norte que marcan es el magnético, no el geográfico. Además, en función de cada zona del planeta, la señalización de la brújula es ligeramente diferente.

El norte magnético indica la inclinación del campo magnético y está situado a unos 11 grados de la inclinación del eje de la Tierra. En algunos casos, la diferencia entre el norte magnético y el verdadero puede ser de hasta 20 grados.

El norte verdadero es el Polo Norte, el punto geográfico donde se unen todas las líneas longitudinales. Esto da lugar a lo que se conoce como declinación, que es la diferencia entre el norte en el mapa y el norte que marca la brújula según la localización.

Existen fórmulas para corregir esta declinación sumándola o restándola de los grados del limbo, pero para ello habrá que acompañar este dispositivo de un mapa y tener en cuenta si la zona en concreto está declinada hacia el este o el oeste.

¿Cómo usar una brújula paso a paso?

Si la brújula se usa sobre un mapa, algo que es muy probable cuando montas en bici, ya que irás equipado con tu GPS, la dinámica es girar la cápsula hasta que la N del limbo apunte al norte del mapa.

Las líneas de norte y sur del limbo han de quedar en paralelo junto con los meridianos del mapa. La brújula siempre se coloca en una superficie plana y equilibrada. En este punto, se gira la brújula hasta que la punta roja de la flecha apunte hacia la N. Desde ahí, tomar un punto de referencia y desplazarse hacia ese punto. Cuando se llegue al destino, repetir el mismo procedimiento.

El uso de una brújula cuando se monta en bici es especialmente útil en superficies muy abiertas, donde hay pocos elementos que puedan servir como referencia geográfica y de posicionamiento.

El sol siempre es de gran ayuda, por su orientación este – oeste, pero, si a esto se suma la brújula y el GPS, llegar al punto deseado o llevar control de la ruta es mucho más cómodo. No obstante, si quieres más detalles sobre cómo funciona una brújula, Santi Torres nos muestra en su blog Noreste.club mucha más información sobre este dispositivo.

Otros consejos de orientación al salir en bici

Salir a rodar en bici, especialmente por la montaña, puede ser muy atrevido si no se toman las precauciones adecuadas. Un mapa y una brújula son básicos para no correr riesgos. A esto se suman otras recomendaciones, como preparar bien la ruta, conociendo el tiempo que puede durar y la meteorología previsible, orientar y descifrar bien el mapa: curvas de nivel, pendientes, obstáculos, senderos y caminos; conocer bien las indicaciones y no fiarse siempre al 100% de ellas y por supuesto mostrar siempre cautela en senderos desconocidos.

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Junto con estas propuestas, no pierdas la calma en caso de que te desorientes, intenta echar mano de todos los dispositivos para descifrar el camino que tengas a tu alcance y vuelve al último punto conocido. En caso de que se haga de noche, nunca olvides llevar ropa de abrigo y suficiente iluminación.

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