¡Hola alforjero/a! Llegar a Santiago después de hacer el Camino en bici es un momento especial. Has terminado la ruta, quieres ir a la Catedral, recoger la Compostela, comer algo, ducharte y descansar. Pero: ¿Qué haces ahora con la bici y las alforjas? En este artículo vamos a ver qué opciones tienes ¡Vamos allá!
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¿Qué hago con la bici al llegar a Santiago?
La respuesta va a depender de tus planes de vuelta. No es lo mismo regresar a casa con la bici en tren, bus o avión que enviarla directamente y olvidarte de ella hasta recibirla en destino. Por eso conviene tenerlo pensado antes de entrar en Santiago, sobre todo si llegas cansado o si te vas ese mismo día.
Al llegar a Santiago no tienes un único problema, sino dos: la bicicleta y todo lo que llevas encima. Alforjas, casco, herramientas, ropa, bolsa de manillar, cargadores, documentación… Muchas veces la solución pasa por separar ambas cosas. Puedes dejar las alforjas en una consigna y seguir gestionando la bici, o dejar la bici en el alojamiento y moverte por la ciudad solo con lo imprescindible.
Si llegas antes de poder entrar en tu alojamiento, o si ya has hecho el check-out pero tu tren o autobús sale por la tarde, puede ser muy útil recurrir a unas consignas de equipaje Santiago de Compostela. Son especialmente prácticas para dejar alforjas, mochilas o bolsas durante unas horas y poder visitar la ciudad sin cargar con todo.
Eso sí: si lo que quieres guardar es la bicicleta completa, conviene comprobar antes si el punto elegido acepta bicis o bultos voluminosos. No todas las consignas están pensadas para una bicicleta montada con portabultos y alforjas.
Opción 1: Duermes en Santiago
La opción más cómoda, si vas a pasar una noche en Santiago, es dejar la bicicleta en el alojamiento. Muchos albergues, hostales y hoteles tienen algún espacio para guardarla, pero no conviene darlo por hecho.
Antes de reservar, pregunta si tienen un lugar cerrado y seguro para bicicletas. Si el alojamiento acepta bicis, lo ideal es ir primero allí, descargar las alforjas, ducharte y después salir tranquilamente a la Catedral, a la Oficina del Peregrino o a cenar. También tendrás un sitio más cómodo para preparar la vuelta al día siguiente si necesitas desmontar la bici, quitar alforjas o meterla en una funda.
Opción 2: Enviar la bici a casa
Muchos bicigrinos prefieren terminar el Camino en Santiago y enviar la bici directamente a casa. Es una opción muy cómoda si no quieres complicarte con trenes, autobuses o vuelos.
Correos ofrece un servicio específico para enviar bicicletas desde Santiago, muy utilizado por peregrinos. En este caso, lo más lógico es deshacerte de la bici cuanto antes, pero con orden.
Si duermes en Santiago, lo mejor es ir primero al alojamiento, vaciar la bici y separar lo que necesitas llevar contigo. Después puedes llevar la bici a Correos ya descargada. En la oficina tienen cajas de cartón y te ayudarán con todo el proceso.
Si te vuelves el mismo día, la logística exige más atención. Tendrás que entregar la bici, quedarte con lo imprescindible para el viaje de vuelta y decidir qué haces con las alforjas hasta la hora de salida. En este caso, combinar el envío de la bici con una consigna para el equipaje puede ser la solución más sencilla.
Servicios como radical storage pueden encajar bien para dejar las alforjas durante unas horas mientras recoges la Compostela, comes algo o esperas tu transporte.
Opción 3: Volver con tu bici en transporte público
Si tu idea es regresar con la bici, entonces no necesitas enviarla, pero sí guardarla bien hasta la salida, ya sea en el alojamiento o en alguna consigna.
A no ser que vayas a usar trenes de Media Distancia, donde puedes llevar la bici sin desmontar, lo más probable es que te toque embalarla para llevarla en autobús, tren de Larga Distancia o avión. Revisa las condiciones del transporte que vayas a usar.
Unos últimos consejos
1. La Compostela
Si vas a recoger la Compostela, intenta no ir a la Oficina del Peregrino con la bicicleta cargada. En temporada alta puede haber espera, y estar pendiente de la bici y las alforjas solo añade incomodidad.
Lo ideal es dejar primero la bici en el alojamiento, enviarla si ya lo tienes decidido o guardar el equipaje en una consigna. Lleva la credencial a mano y separada del resto de cosas. Parece obvio, pero después de varios días de Camino es fácil meterla en una alforja y acordarse tarde.
2. La logística
Antes de llegar a Santiago, piensa cómo vas a organizar la vuelta desde Santiago. Básicamente se resumen es planificar cómo vas a volver tú y cómo va a volver la bici.
3. Aumenta las precauciones
En Santiago se juntan miles de peregrinos, turistas y personas de todo tipo. Así que es el punto de todo el Camino en el que es más fácil sufrir un robo o simplemente olvidarse de algo en el albergue. Mantén tus pertenencias controladas.
4. Llega sin prisas ni agobios
Disfruta del tiempo en Santiago, no vayas con prisas ni apures demasiado los horarios. Oficinas, consignas, alojamientos y estaciones tienen sus propios tiempos. Llegar con margen evita sustos.
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Hasta aquí este artículo sobre qué hacer con la bici una vez que llegamos a Santiago. Si has hecho el Camino en bici y quieres contar tu experiencia sobre este tema y cómo lo hiciste tú, déjanos un comentario. Así aprenderemos entre todos. Nos vemos en los caminos.
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