¿Cómo no pasar frío viajando en bicicleta?

bicicleta nieve

¡Hola alforjero! ¿Se puede viajar en bici en invierno? Sin duda. Muchos optan por escoger rutas en zonas más cálidas, incluso en el otro hemisferio buscando el verano, pero también es posible enfrentarse al frío.

Esto nos permitirá disfrutar de la belleza de un paisaje invernal o tener para nosotros solos zonas que en otras épocas se masifican. En este artículo te contamos cómo abrigarte en tus viajes en bici cuando el frío aprieta. Vamos allá.

¿Cómo prepararse para el frío en la bici?

En bicicleta no todas las partes del cuerpo sufren el frío por igual. Por lo tanto tendremos que usar distintas prendas para cada zona. Vamos a verlas empezando por los pies.

1. Los pies

Sin duda, junto con las manos, los pies son la parte del cuerpo que más sufre con el frío cuando pedaleamos. Especialmente si los sueles tener fríos habitualmente. Aquí tienes tres opciones:

    • Llevar unas zapatillas/botas de invierno.
    • Usar calcetines térmicos.
    • Ponerte encima de las zapatillas unos botines/fundas de neopreno.

Para los más frioleros, esta última opción es la más conveniente. Éstas suelen ser cortavientos y aguantan un poco de agua (también las hay impermeables) y tienen varias ventajas.

Si hace poco frío te las quitas fácilmente, evita que te llenes de barro y salpicaduras, se limpian bien, se secan muy rápido y pesan muy poco. Al igual que con los guantes, el pie sudará más pero se mantendrá más caliente. Para los más pequeños, unos buenos calcetines de lana, como los que tienen en tienda Condor, son perfectos.

botines

2. Las piernas

Las piernas son nuestro motor en la bicicleta, por lo que es la parte que más se calienta con el pedaleo y por lo tanto la que menos abrigo va a necesitar.

Si nos abrigamos demasiado las piernas, en cuanto empecemos a pedalear nos sobrará o peor aún, empezaremos a sudar. Con unas mallas largas bajo el pantalón o un culotte de invierno suele ser suficiente. Si vas con niños, una prenda ideal son los leotardos.

3. El cuerpo

Ahora vamos con el cuerpo y las cebollas. Bueno, más bien efecto cebolla. ¿Y qué significa? Muy sencillo: vestirse por capas. A mí no me gusta llevar una chaqueta muy gruesa porque en cuanto entras en calor te sobra y si te la quitas tienes frío.

Prefiero llevar varias capas de ropa más fina e ir quitando y poniendo según la temperatura, así el cambio será más gradual. Más o menos este sería el orden (para días de mucho frío):

    • Camiseta térmica (si no hace mucho frío, una corta de licra o tejido que se seque rápido).
    • Chaqueta de ciclismo de entretiempo (no muy abrigada) o forro polar.
    • Cortavientos fino.
    • Chaqueta cortavientos impermeable. Para los días más fríos. Estas prendas abrigan muchísimo aunque sean finas porque el aire no entra y mantiene el calor, pero claro, tampoco sale el vapor y al final acabamos un poco empapados. Así que cuando pares abrígate antes de enfriarte.

4. Las manos

Fundamental, unos buenos guantes de invierno para bicicleta. Como hemos comentado anteriormente las manos, junto con los pies y las orejas, son las partes que más sufren.

5. El cuello

Para el cuello lo ideal es una braga de cuello estilo buff. No son caras y además permiten otros usos, como llevarla en la cabeza debajo del casco.

Lo mejor es que son muy cómodas y te puedes tapar casi hasta los ojos con ella, y también las orejas. Imprescindible en invierno. También hay bragas de cuello de forro polar que van muy bien para temperaturas más bajas.

6. Las orejas

Los días más fríos me tapo las orejas con una cinta de forro polar (braga de cuello). A veces me las cubro con el buff pero me agobia bastante, me gusta llevar la parte de la nuca más libre.

Aparte de pasar menos frío, tapando las orejas también evitamos el ruido del viento haciendo que disminuya la sensación de aire en contra. Personalmente no me gusta llevar orejeras, me estorban con el casco y resultan poco prácticas.

7. La cabeza y la cara

Personalmente, no me gusta tapármela, con el casco o una gorra me sobra. Pero para gustos los colores. En condiciones de frío extremo puede ser interesante llevar una máscara de las que llevan los esquiadores. Eso si, que sea de tipo ventisca, sino no vas a ver nada.

Lo que sí ayuda, y bastante, es untarse un poco la nariz y los labios con un bálsamo.

La Acampada en Invierno

Para los más valientes que se atrevan a acampar en pleno invierno vamos a ver unos consejos para morir de frío durante la noche. Seguimos.

1. El saco de dormir

En cuanto al material de acampada, lo principal es el saco de dormir. Asegúrate de que es un saco para invierno que aguante las bajas temperaturas (estilo momia o gusano).

Piensa que no es lo mismo dormir con 10 grados que con -5 grados. Si después de pedalear todo el día no duermes bien y pasas frío, vas a durar poco tiempo de ruta. Puedes incrementar un poco la capacidad calorífica del saco añadiendo un forro interior o sabana-saco.

Otro viejo truco es calentar agua con tu hornillo para llenar el bidón y meterlo dentro del saco. Eso sí, asegúrate que el plástico del bidón es suficientemente grueso para no derretirse. Mételo dentro de un calcetín limpio y ciérralo bien.

2. Esterilla

Otra pieza clave a la que no damos mucha importancia (hasta que lo sufres) es el aislante o colchoneta. Y es que no solo sirve para que no nos duela el lomo cuando dormimos. Su principal misión es aislarnos del frío del suelo.

Para invierno recomiendo un autohinchable (que siempre hay que terminar de hinchar con un par de soplidos). Son muy cómodos y al ser más gruesos nos aíslan más el suelo, y no llegan a 1 kg de peso.

Unos últimos trucos para no pasar frío en la bici

  • Pedalea a un ritmo que no te haga sudar y empieza siempre de forma suave.
  • Abrígate de tal manera que cuando salgas de casa tengas un poco de frío. Ten en cuenta que en unos minutos vas a entrar en calor.
  • Lleva siempre una camiseta de repuesto. Es la primera capa, la que está en contacto con el cuerpo y la que más se moja. Así que lleva en las alforjas a mano una de repuesto.

***

Ya no tienes excusa para no hacer cicloturismo en invierno. Como has podido comprobar, solo tienes que llevar lo adecuado, pero sin pasarte que al final el que tira de la bici eres tú.

Si tienes algún buen consejo para el frío, no dudes en comentarlo y compartirlo con nosotros, seguro que a más de uno le vendrá de lujo. Nos vemos en los caminos.

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2 comentarios en “¿Cómo no pasar frío viajando en bicicleta?”

  1. Carles Rojo Jr.

    Un truco de guerrilla para evitar el frío y la humedad es usar fix de plástico, bolsas de plástico o guantes de plástico que podemos encontrar en las gasolineras y usarlo debajo de los guantes y en los pies, asi que aunque nos mojemos las zapas o llevemos los guantes húmedos, conservamos las manos y pies secos o cuanto menos no perdemos el calor. Así guardamos la prenda seca para el final de ruta, especialmente en jornadas muy húmedas.

    La vez que lo he pasado peor con el frío, fue la bajada del Acebo a Molinanseca en un día lluvioso, a pesar de ser Julio, la fuerte bajada y las curvas sombrías me dolían los dedos del frío y casi no podía frenar. Suerte que llevaba unos guantes largos.

    Y Haciendo la transpi en julio, cogí un saco confort hasta -9 extremo pensando en las gélidas noches pirenaicas por si me tocaba vivaquear alguna noche, por suerte siempre me encontraba con lavaderos o polideportivos y la noche más fría que pasé fue en Soria, en el puerto Piqueras… suerte de un refugio, no pasé mala noche pero al despertar por la mañana tuve esa sensación de romper la cadena de frío cuando sales del saco y te entra la pereza. Luego ya con un té calentito entras en calor.