¡Hola alforjero/a! Hace poco publicamos una recopilación de documentales sobre cicloturismo disponibles en las principales plataformas (Netflix y Prime Video). Uno de ellos está dedicado al que probablemente sea el mayor cicloturista de todos los tiempos: Heinz Stücke.
En este artículo te cuento más sobre él, sus aventuras, y lo que lo convierte en una leyenda del cicloturismo. Así que, prepara tus alforjas mentales porque te vas a adentrar en una historia que inspira a cicloturistas de todo el mundo. ¡Vamos a ello!
Índice de contenidos
Heinz Stücke: el hombre, la bicicleta y el mundo
Heinz Stücke (nacido el 11 de enero de 1940 en Hövelhof, Renania del Norte-Westfalia, Alemania) es conocido por haber recorrido más de 600 mil kilómetros en bicicleta durante un viaje que abarcó más de 50 años, convirtiéndolo en un icono del cicloturismo.
Desde que salió de su ciudad natal en 1962, este ex fabricante de herramientas no dejó de pedalear, llegando a pisar 195 países y 78 territorios. Para muchos, Heinz no es solo un viajero en bicicleta, es un verdadero explorador moderno.
Pero más allá de los números, ¿Quién es realmente Heinz Stücke? ¿Qué lo impulsó a dejar su vida cotidiana y lanzarse a una aventura de proporciones épicas? Es difícil resumir 50 años de viaje, pero en las siguientes líneas vamos a tratar de descubrir cómo alguien con tan poco puede llegar tan lejos.

Mapa del viaje de Heinz Stucke a lo largo de los años
El inicio de una gira mundial
Era noviembre de 1962. Mientras los Beatles subían a las listas de éxitos y John F. Kennedy lideraba Estados Unidos, un joven alemán de 22 años decidió cambiar el curso de su vida.
Aunque Heinz ya había realizado un viaje de 17 mil kilómetros en 1960, aquel noviembre tomó una decisión más radical: renunciar a su empleo como fabricante de herramientas, subirse a una bicicleta de tres velocidades y 25 kilos de peso, y lanzarse a ver el mundo. Su equipaje era escaso, pero sus sueños, enormes.
Durante las primeras décadas de su viaje, Heinz recorrió continentes enteros, desde Europa hasta África y Asia, enfrentándose a todo tipo de obstáculos: desde terrenos desafiantes hasta la adversidad climática y política.
En cada nuevo país al que llegaba, Heinz no solo viajaba, sino que se sumergía en la cultura local, aprendiendo idiomas y adaptándose a las costumbres. Su curiosidad insaciable por el mundo lo impulsaba a seguir, mientras sus relatos y fotografías iban ganando fama entre cicloturistas y aventureros.

Heinz en la Plaza de España de Sevilla
El récord Guinness y la expansión del viaje
A mediados de la década de 1980, tras casi dos décadas pedaleando, Stücke decidió elevar la apuesta. No se conformaba con haber recorrido ya una buena parte del globo; su objetivo era aún más ambicioso: visitar todos los países del mundo.
Y lo consiguió en 1996 cuando llegó a Seychelles, completando su lista de naciones visitadas. Pero, ¿crees que esto fue suficiente para Heinz? ¡Para nada! Una vez completado ese hito, siguió explorando.
Entre 1962 y 2010, acumuló más de 609.000 kilómetros sobre su bicicleta y estableció el récord Guinness de la mayor distancia recorrida en bicicleta, un logro que lo catapultó como la persona que más ha viajado en bicicleta en la historia. Y aunque las cifras son impresionantes, su verdadero logro radica en las historias y conexiones que construyó a lo largo de todos esos kilómetros.
Historias del camino: peligros y aventuras
Como es de esperar en un viaje de 50 años, no todo ha sido fácil para Heinz. Durante sus travesías, ha enfrentado peligros de todo tipo, desde desastres naturales hasta problemas con las autoridades locales. Aquí te dejo algunas de las historias más sorprendentes de su viaje:
- En el desierto de Atacama, Chile, fue atropellado por un camión, y aunque sufrió lesiones, esto no lo detuvo.
- En Haití, fue perseguido por una turba enfurecida, escapando por los pelos de una situación que podría haber terminado mal.
- En Egipto, fue golpeado hasta quedar inconsciente por soldados durante un conflicto local.
- En Camerún, lo detuvieron por «difamar al estado», algo que probablemente ni siquiera sabía que estaba haciendo.
- En Siberia, en 1997, le robaron su bicicleta (la quinta vez que le ocurría), pero esta vez junto con todo su equipaje. Afortunadamente, lo recuperó.
- En Alaska, tuvo un accidente automovilístico y terminó en un río congelado.
- Y en Mozambique, en 1995, fue atacado por abejas mientras se bañaba en un río.
Podríamos seguir listando anécdotas asombrosas, pero lo que queda claro es que Heinz nunca perdió su motivación. Para él, cada desafío era simplemente otra parte de la aventura.
La relación con su bicicleta
Uno de los aspectos más fascinantes del viaje de Stücke es la relación casi simbiótica que tiene con su bicicleta. Desde 1962 ha montado la misma bicicleta de acero, que ha sufrido todo tipo de daños y reparaciones a lo largo de los años. En una ocasión, el tubo superior del cuadro se oxidó completamente debido a los cientos de litros de sudor que Heinz vertía sobre él en sus largos trayectos bajo el sol abrasador.
Si le preguntas qué es lo que más odia de viajar en bicicleta, te dirá que pedalear bajo la lluvia. Pero si le preguntas cuál es su herramienta más valiosa, te señalará su espejo retrovisor, un objeto aparentemente insignificante pero que, para él, marca la diferencia entre la seguridad y el peligro en las carreteras del mundo.
A pesar de las adversidades, Stücke siguió pedaleando. Incluso cuando le robaron su bicicleta en 2006 en Portsmouth, Inglaterra, la misma con la que había comenzado su viaje en 1962, no se rindió. Afortunadamente, fue recuperada al día siguiente.

Un viaje sin fin
Heinz Stücke no viajó por el simple hecho de establecer un récord; lo hizo por la pasión de descubrir y comprender el mundo. Desde su primera pedalada, se dedicó a documentar sus experiencias a través de fotografías, acumulando más de 100 mil imágenes de sus viajes. Financió sus aventuras mediante la venta de estas fotos, así como postales, folletos y escritos sobre sus experiencias.
Incluso cuando finalmente decidió establecerse en su ciudad natal de Hövelhof, después de más de medio siglo de viaje, su historia no ha dejado de inspirar a cicloturistas de todo el mundo. De hecho, el documental «El hombre que quería verlo todo», disponible en Netflix y dirigido por Albert Albacete, profundiza en la vida de Heinz, su filosofía de vida y su legado.
Hoy, Hövelhof planea rendir homenaje a su hijo más famoso construyendo un museo dedicado a su historia y sus viajes, preservando así para siempre el legado de este incansable explorador.
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Hasta aquí este artículo sobre Heinz Stücke, uno de esos nombres que ya forman parte de la historia del cicloturismo. Su vida es un recordatorio de que la verdadera aventura no se mide en kilómetros ni en récords, sino en experiencias y conexiones. Espero que te haya servido de inspiración. Y recuerda, como siempre decimos: no hay aventura pequeña. Nos vemos en los caminos.
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Conocí a este señor aproximadamente a mediados de la década de 1960 cuando tenía yo entre 8 y 10 años (ahora tengo 71); para ese entonces estudiaba en La Abadía Benedictina de San José del Ávila en Caracas, Venezuela regida entonces por curas alemanes. Allí llegó este señor y nos mostró unas diapositivas de su viaje. Charló con nosotros al lado de su ahora mítica bicicleta. Recuerdo que, como chavales, le preguntamos cómo se cruzaba el mar en una bici, y entonces nos mostró entre risas una imagen donde él montaba la bici en la cubierta de un barco. En ese viaje se tomó al menos, una fotografía en una las terrazas del covento con el padre Felipe, un sacerdote español muy aficionado a los deportes.
Menuda historia Críspulo! Seguro que es foto estará en algún lugar. Me consta que tiene un archivo extensísimo de fotografías. Saludos
Toda una vida sobre la bici, que buen ejemplo para los que inician a recorrer el mundo ¡¡¡
Gracias por pasarte a comentar Oscar! Saludos!
Hola!
Tuve la suerte de conocer a Heinz casualmente en la puerta de bicicletas Otero (Madrid año 2010 creo recordar) estaba reparando la bici y la dueña le regalo los recambios y me lo presento.
Se vino a comer a mi casa al día siguiente un tipo estupendo con mil historias que contar, y luego le acompañe en bicicleta hasta Boadilla el seguía viaje y yo me fui a trabajar.
Menuda experiencia tuvo que ser Martin! Gracias por pasarte. Saludos!
yo lo conoci,aparecio en un pueblo de españa,,y recalo en mi casa donde descanso y le dimos comida y cama,el pueblo es la cisterniga provincia de valladolid,,por mi profesion anterior le arregle y le hice algunas soldaduras a la bicicleta..con mis compañeros de cicloturismo le apoyamos para que vendiese la revista con la que se costeaba el viaje…un recuerdo cariñoso para el de unos amigos y una familia que siempre le tiene en sus recuerdos de esto hace 40años,creo que si esta vivo rondara los 84 años …si lee esto que se ponga en contacto con nosotros..mobil 62003252..puedo aportar fotos
Increíble Eduardo! Menuda experiencia tuvo que ser. Saludos!
Hola, justo hoy he conocido a un brasileño que está intentando superar el récord de este señor. Ha pasado por Zaragoza y me ha contado unas cuantas anécdotas de su vida. Lleva 20 años en bici por unos 55 países. Se llama Deniszart Simoes. Podéis contactar con él por Facebook
Sin palabras…
Gracias por pasarte Nicolás! Le seguiremos la pista. Saludos
Pues lo veo muy improbable. Heinz viajó durante 50 años seguidos, y por el aspecto, este ciclista, Simoes, ya es muy maduro para pedalear 30 años más y superar a Heinz, que ya visitó todos los países de la ONU, unos 200. Heinz es único.