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Yo También me he Caído por culpa de las Calas

Sin título

Tengo un bollo en la pierna. Concretamente en la izquierda, a la altura del cuádriceps. Más que un bollo es como un socavón, un vacío, un espacio de aire en el que antes había músculo. No es que me falte media pierna, pero si paso la mano puedo notarlo perfectamente. Es una herida de guerra.

Por el título del post seguramente intuyas cómo me la hice. Calas. Pedales automáticos. Los carga el diablo. El que tenga pedales automáticos y nunca se haya ido al suelo por su culpa que tire la primera piedra, estoy deseando conocer si esa persona existe o es un ser mitológico.

Casi siempre ocurre del mismo modo: todos tus amigos ciclistas que ya los llevan te los recomiendan, te cuentan lo bien que vas a subir las cuestas, la seguridad que te da ir sujeto a la bici…

Convencido y deseando probarlos, te compras el paquete completo: pedales automáticos y zapatillas con calas. Yo llevo estos en concreto. Creo que el modelo que llevamos la mayoría. Seguimos.

Quitas tus pedales de toda la vida y enroscas tus nuevos estribos. Al principio vacilas, te desenganchas a la menor variación externa, los ajustas al mínimo para que salgan fácilmente, te han dicho que te caerás tarde o temprano pero tú no, tú vas a ser aquel que lo logre. Una leyenda.

No piensas caerte. Lo malo es que tarde o temprano llega ese momento y a tu cerebro se le olvida algo importante. Pasa pa’dentro que te sigo contando.

Iba yo pedaleando por un camino, el típico paseo de verano. A nadie se le ocurriría estrenar estos pedales en un viaje, así que primero ensayas un poco, a ver cómo van… Parece que es verdad lo que decían, subiendo las cuestas se nota que la bici va más lanzada, con más inercia. Esto funciona.

En ese momento llegaba a la altura de un pequeño cortijo y vi un mastín enorme que bajaba por una pequeña ladera hacia la puerta de la valla exterior que daba al camino.

Desde mi posición no podía ver si la cancela estaba abierta o cerrada y el mastín cada vez estaba más cerca, así que empecé a bajar la velocidad:

Si sale al camino me doy la vuelta y a correr.

Yo cada vez iba más despacio. El mastín desapareció durante un segundo tras la columna blanca de ladrillo que sujetaba la puerta, eso solo significaba una cosa: ¡La puerta esta abierta!

En ese momento ya estaba casi parado y pasó lo que tenía que pasar: el bautismo de las calas. Parece que iba a entrar en la orden de los caídos… por la puerta grande.

Para dar media vuelta fui a poner un pie a tierra. Para hacerlo dejas caer la bici hacia el lado donde vas a apoyarte y bajas el pie. En ese segundo que tardas en darte cuenta que el pie está enganchado al pedal te invade un profundo sentimiento de tristeza y resignación.

Tus amigos tenían razón, tu no ibas a ser especial, vas a abandonar para siempre una categoría de humanos que están definitivamente en un nivel superior: aquellos que nunca se han caído con las calas.

Y además de propina te vas a llevar la caída más absurda del mundo: caerse en lo más llano totalmente parado.

Plof. Mordí el polvo… literalmente.

Lo primero que haces en esa situación es ver si alguien te ha visto caerte. Ya puedes haberte roto la pierna, lo primero es comprobar que tu secreto quedará a salvo. A mí no me vio nadie, nadie humano al menos:

meluca

Miré de nuevo hacia la puerta. El mastín gigante ya estaba sentado en medio del camino, mirándome con la cabeza torcida y la boca cerrada.

Que raros son estos humanos.

Me levanté y sentí un fuerte dolor en la pierna. Al caerme, el manillar se había girado y aterricé con todo mi peso sobre la punta del aplique del manillar izquierdo a la altura del muslo. Sangraba un poco, además se estaba poniendo morada.

Para entonces el mastín ya se había acercado hasta mí moviendo la cola y con la lengua fuera. Tenía la típica cara que ponemos cuando un amigo se cae y sólo cuando vemos que respira nos acercamos con esta típica risa contenida para preguntar:

Acho, ¿estás bien?

Estaba a unos 20km de casa. No llevaba el móvil y estaba en una zona por donde no pasa mucha gente: ¡Bravo Carlos! La bici estaba bien, parecía que no me había roto nada y que podía pedalear, malamente pero podría. Me despedí del mastín: “no digas nada amigo”.

Volví como puede, cada pedalada sentía la pierna palpitando. «Vaya ostiazo» -pensaba una y otra vez. Al día siguiente tenia la pierna completamente morada y tras unas semanas se me quedo definitivamente con ese bollo.

Probablemente se quede así toda vida, para recordarme para siempre aquella tarde de verano. Lo que no se es si aquel mastín se acordará. Yo desde luego me acuerdo de cada una de las caídas que he visto por culpa de las calas pero no voy a ser yo el que destape las vergüenzas ajenas.

***

Ahora tocaría la parte en la que expongo las ventajas e inconvenientes de llevar los pedales automáticos en viajes en bicicleta pero no lo voy a hacer, prefiero que me cuentes en los comentarios como te caíste tú y de paso me des tu opinión sobre este tipo de pedales para viajar. Se abre la veda.

 

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66 comentarios

  1. Jesus dice:

    Excelente artículo,
    Yo aun recuerdo mi primera caida, digo la primera porque han sido pocas pero no fue la única.

    Primer día de Calas, tras el ensayo previo en casa con mi madre sujetando la bici y pidiéndome que aligere que se le va quemar la comida. Todo perfecto que dominio como «descalo» ya un crack vamonos pa la calle.
    Quedo con el viejo comenzamos a rodar y me detengo a 300 metros de su casa, se había parado y paré a esperarlo, quito el pie derecho de la cala y dejo el izquierdo anclado. Me he detenido justo detrás de un coche aparcado. Error! estaba arrancado con el susto me inclino hacia el lado izquierdo… si ese mismo el de la cala enclada… al fin pommm caida carajota a plomo, El tio del coche echó el freno de mano y salió del coche rápido y preocupado. ¿Te he pasado algo te ha dado? Lo siento lo siento! al final una postillita en la rodilla y a reirnos juntos, luego lo pienso y le podría ver dicho que si me había dado y conseguir una paguita jajajajaajajaja pero nada no soy de esa condición.

    Siii yo tmb me caí y pensaba que sería el único que no besaría el suelo en su primer dia.

    • Carlos dice:

      Hola Jesus! Un lujo tenerte por aquí!

      Gracias por romper el hielo y animarte a confensar cómo perdiste la virginidad con las calas jajaja A ver si más gente se confiesa, se queda uno más agusto quitándose ese peso de encima. Muchas veces el primer día no es el más peligroso porque vas más al loro, pero tarde o temprano se te olvida. Yo soy de los que «descalo» al menor imprevisto por lo que pueda pasar que aunque suelen ser caidas tontas hay por ahí alguno que le han tenido que dar puntos y todo.

      Un abrazo

    • Miriam dice:

      Hola me llamo Miriam, ayer estrene mis super zapatos automáticos regalo de mi cumpleaños.
      Iba yo ya más relajada pensando que como no había ni subidas ni bajadas pronunciadas por la senda del Eresma ya no me caía y de repente a la salida de una curva…la rueda derecha pisa arena duelta con unos palos y ahí estoy yo caída del lado izquierdo sobre un monton de ortigas y con el manillar clavado en mi muslo izquierdo.
      Lloré, de dolor del golpe, de como picaban las ortigas y de la impotencia de no poder soltar los pies.
      Vino mi angel a ayudarme y nos reimos los dos tras ver los magullones y seguimos.
      Qué te ha pasado dice la gente?
      Me he caído de la bici.
      Y me miran con cara rara, jjjjj.
      Habrá más caídas pero seguiré y por cierto…esa curva la pasaré sin resbalar.

      • Carlos dice:

        Hola Miriam!
        Bienvenida al club!! Yo también me deje medio muslo por culpa de las calas, heridas de guerra. Es curioso pero la mayoría no nos caemos más de una o dos veces con las calas, parece que los humanos aprendemos mejor a golpes, al menos en lo que a calas se refiere. 🙂
        Un saludo

  2. Pedro dice:

    Hola a todos. ¿Mi debut con las calas? Probandolas en la Vía Verde del Carrilet de Girona a Olot, de la manera mas tonta. Esperando a mi mujer en la salida de una curva, miro hacia atras, me desequilibro, y cómo no, trato de sacar el pie, que no quieres salir, me venzo y de lenta pero irremediablemente me voy a parar contra el suelo, encima de un ortigal, con la bici encima, las 2 calas enganchadas y sin poder soltarme, con todo el cuerpo urticandome a morir y mi mujer partiendose de risa, ¿no esta mal, eh?
    Un abrazo para todos,

    • Carlos dice:

      Joer Pedro! Ya es mala suerte aterrizar sobre unas ortigas. No se si duele más el hecho de caerse o las risas de los acompañantes. Gracias por tu confesión. Un abrazo

  3. JULIÁN dice:

    Lo cierto es que uno se cae cuando menos se lo piensa y además la experiencia nos hace confiarnos. Después de muchos años y Km en bici cometí un error de principiante que fue maniobrando para dar la vuelta en un camino estrecho y con la dirección muy girada la rueda delantera se paró al encontrar una pequeña piedra ….. cataplum, no había soltado ninguna cala antes de comenzar la maniobra

    • Carlos dice:

      Buenas Julián! Cierto lo que dices que nos vamos confiando más y más hasta el punto en que ya no nos soltamos prácticamente nunca las calas y ahí es precisamente cuando vienen las caídas. Gracias por pasarte a confesarte, quedas absuelto 🙂 . Un abrazo

    • Marcelo dice:

      A mi me pasó similar.Apoyé de confiado,te diría buscando mi desgracia,las dos manos del lado izquierdo del manillar.Obviamente la bici se fue hacia la izquierda y comí el cordón del medio de una avenida.Fue una caída aparatosa con la marca del plato incluida sobre mi pierna (quedó en cicatriz)pero lo doloroso posta fue golpear y doblar el asiento de la bici el último huesito de la columna al caer todo mi peso allí. Una pelota al instante y postrado una semana.Luego ya volví a rodar xD.Lo curioso es que luego de la caída, acomodé el asiento, le dije a los que se quedaron a verme que estaba bien,seguí mi camino y al llegar a mi casa,ahí aparecieron todos los dolores jajaja.Abrazos!

  4. Sugeins dice:

    Hola!! Personalmente pocas veces caí estrenando automáticos pero las pocas que tuve fueron de lo más tontas y con abrasiones importantes, sobre todo en montaña, camino roto, das con una trialera que vas directo a una piedra pequeña pero que te da justo en la espinilla; con lo que duele, sin contar con la planta de pinchos. Todo por no tener la práctica para soltar la cala. Ahora y no sé muy bien por qué; suelto un pie cuando voy bajando; no sé, quizás para tener más seguridad por si me fallan los frenos jejeje

    • Carlos dice:

      Buenas Sugeins!!
      Casí siempre las caídas con pedales automáticos son las más tontas pero hay veces que podemos hacernos mucho daño. Yo también soy de soltarme a la mínima de cambio, de hecho ultimamente me planteo cada vez más el quitar los pedales automáticos, al menos para las rutas que no sean muy técnicas o duras. Un abrazo

      • Pedro dice:

        Pues yo no fui menos uqe vosotros también el primer día de estrenar las calas no solo me caí una vez, si no dos. Ambas caídas sobre la pierna izquierda y ambas también a plomo. En la primera no me hice aparentemente mucho daño a pesar de caer sobre alquitrán. En la segunda ya si que noté una lesión más importante puesto que me caí sobre la rodilla izquierda justo cuando tiraba fuerte del pedal para poder liberarme. Yo también tengo una pequeña deformación en la rótula izquierda y la lesión me duró un par de meses. Aún me sigue crujiendo de vez en cuando y no se si se me habrá curado bien pero sobre la bici no me da mucha guerra. No vuelvo a usar calas en mi vida 🙂

        • Carlos dice:

          La lista de lesiones que se habrán producido por caídas con calas tiene que ser impresionante. Yo ahora llevo pedales mixtos pero los próximos serán de plataforma ancha, como los que llevan las bicis de enduro. Parece que se empieza a dar una tendencia de abandonar las calas.
          Un saludo

  5. Pietro dice:

    Yo no me he caído (aún)… pero hago trampa: no uso zapatillas con calas ??????. Eso sí, he probado infinidad de zapatillas y botines outdoor con los pedales automáticos y lejos, los que funcionan muy bien, son las zapatillas adidas de hiking con planta «Traxion». Se agarran a los pedales como ventosas, no resbalan y funcionan de maravilla.
    P.D los pedales son Shimano XT

    • Carlos dice:

      Buen aporte Pietro, no conocia esas suelas de alto agarre, puede que sean una buena alternativa a las zapatillas con calas. Seguro que no se agarran tanto como para irse al suele jeje.

      Saludos

  6. jajjaja me he reído mucho. Pero no me da ni puta gracia el tema. Ayer mismo me caí, yo también llevaba dos días con ellas y ya me pensaba que sería de los especiales que se libraría. Pues bien, el segundo día, ayer, fuí al suelo. Bueno caí en una zona de hierba mullidita y que hacía un pequeño alto, esdecir, el golpe fue 0 nulo. Me caí hacia la izquierda, pero la cala del pie derecho no me soltó y la rodilla se me torció. Los peores pensamientos se me vinieron, porqu eno podía ni apoyar el pie de primeras del dolor, poco a poco logré apoyar en el suelo y volver a casa, que esaba a 15 minutos de casita, y fui pedaleando suave como buenamente pude. Hoy puedo andar en principio, pero tengo molestias, así que nada a reposar (yo que no puedo estar quieto) y espero que se me vaya pasando pronto y que no me queden secuelas o molestias. Si no mando a tomar por el culo las calas y las zapatillas recien compradas. Y eso qu elas usé para ir por carretera, pero al mínimo terreno q encontré que tenía un poco de bachecito y cuesta arriba.. ahí fui yo al suelo, además iba con miedo por las calas, así que la caída fue a 1 o 2 km por hora.. Ridículo, y me la pude liar e nla rodilla seriamente. Ya veremos evolución.
    Jjajja pero muy bueno tu artículo, me he reído mucho XD. Que graciosas resultan estas cosas así contadas, jeje. Pero por otro lado que rabia me da la avería qu eme pude hacer por la tontería. Por dioooosss que me recupere prontooooo :). Un abrazooo

    • Carlos dice:

      Hola Antonio!
      Gracias por pasarte a comentar. Como ya he dicho, no existe ese «ser» que no se ha caído por culpa de las calas, es un animal mitológico. Lo importante es que cuando te caigas no te hagas daño y no te vea mucha gente jeje. Las caídas con calas casi siempre son casi parados, seguro que te recuperas pronto. Lo bueno es que una vez que te caes una vez ya solo te queda caerte la segunda, que casi siempre es la última vez que te caerás por culpa de las calas. Un abrazo

  7. ytaca56 dice:

    Buscando con San Google, lo de acampada libre vine a dar a este sitio, !maravillado me he quedado, ¡Oiga! Enhorabuena. Vivo en O Porriño en la provincia de Pontevedra, tratare de informarme en el ayuntamiento si en el municipio hay zonas de acampada controlada, pues me temo que lo de libre va a ser que no, ya os informare.
    Vamos al «temazo», las CALAS, todos los «pros» , te las recomiendan efusivamente, cierto es, que mayoritariamente se dedican a la competicion, con lo cual, van siempre como unas balas, y paradas las justas o ninguna, desde que salen de casa hasta que vuelven,(incluso mean desde la bici, sin ser pornografico, digno de ver) dadas estas peculiaridades te diran que es muy dificil que te caigas, por culpa de las calas, una vez que hayas entrenado un poco. …..MENTIRA te caeras, sobre todo si eres como yo que lo que me gusta es ir con las alforjas(bueno ahora el remolque) y haces rutas donde paras para ver el paisaje, para tomar una cerveza, fumar un cigarrito, si si un cigarrillo. Todo esto para decir que me cai por culpa de las calas y no una vez o dos, con lo cual he llegado a la conclusion que a mi no me aportan nada de sus beneficios: mejor cadencia, pedaleo mas «redondo» (yo tampoco se ha que se refieren con redondo, mi pedalear siempre es redondo) con lo cual llevo de esos pedales que por lado llevan lo de las calas y por otro normal, solo utilizo las calas en las subidas y si estas tienen buen firme, si no ni eso.
    Saludos y gracias por diseñar es te sitio y por aportar.
    Mario.

    • Carlos dice:

      Muchas gracias Mario!
      Me ha hecho mucha gracias tu comentario y tu experiencia con las calar. Yo la verdad es que, aunque las uso, cada vez tengo más ganas de quitarlas. Es cierto que en los puertos se agradece mucho, pero el resto del tiempo no son muy prácticas. No te permiten mover el pie mucho y en jornadas largas a veces se me duerme la planta y es muy desagradable. Además al bajar de la bici, las zapatillas, aunque son más flexibles que las de carretera, no son del todo cómodas. Lo dicho, es cuestión de tiempo que las cambie por unos buenos pedales.
      Un saludo y nos vemos por aquí

  8. Julio dice:

    La mia fué pá recordar.
    Primer día que estrenaba mi flamante bici de carretera y claro los amigos que me decian que una bici de carretera no era la que usaba para las ciclorutas, así que tenía que ponerle pedales automáticos.
    Pues así que los puse y despues de probar el temilla de enganchar y soltar en el patio de casa, a la calle que vamos.
    Oye de lujo, primer km en llano y perfecto pero luego me meto en una carretera con tráfico y 300 m. después todos los coches parados por el tráfico. Yo llego al último coche parado y olvidado por completo que iba atado, cuando paro por completo y la mar de tranquilo voy a echar pie a tierra éste que no sale.
    Ostias que pasa!! Que pasa? Que la caida a un lado fué de libro. Espatarrado en el suelo con la bici sujeta a los pies y rodeado de coches.
    Los que iban en mi dirección y los del otro carril que al verme se pararon pensando que había tenido un accidente.
    Y yo gritando » no pasa nada todo controlado».
    A duras penas me eché al arcén esperando que todos los coches salieran de allí y no se fijaran en mí y pa casa despacito.
    Madre mia, el espectaculo fué de órdago.

    • Carlos dice:

      jajajaja
      Buena historia, las caídas con calas es que son las más tontas porque te caes parado y te duele más el ridículo que el golpe en si. Nadie se libra. Los que prometen no caerse tarde o temprano caen. Siempre caen.

      • Javier dice:

        Joder macho que envidia.
        Yo cuándo las puse iba todo bien hasta que un día… Me caí en parado con mi propio peso encima de un bordillo… y claro me disloqué el hombro… Cada vez que me duelo o algo algún movimiento me acuerdo de las calas que no veas….
        No las he vuelto a usar… y eso que quiero ponerlas pero a ver.

    • Harvey dice:

      Hola a todos. Me caí en mi segunda salida de la manera más tonta. Iba subiendo bien por una montaña transitada por muchas bicicletas y am ciclista de adelante se le cayó el móvil, yo por recogerlo paré en seguida y había olvidado que iba con calas…

      Tuve que gritar desde el suelo al ciclista para que volviera por su móvil perdiendo el poco de dignidad que me quedaba. El pobre hombre se asustó porque no entendía la escena.

      Me llevé solo un raspón menos mal.

      • Carlos dice:

        Jajajaja, uno va intentando hacer buenas acciones y la providencia divina en vez de compensar, castiga. Lo bueno es que la cosa no paso de un raspón.
        Un saludo

  9. Helen dice:

    Me he reído un montón con vuestras caídas. Tanto como con las mías. De momento solo las he usado un día pero tengo un moratón enorme en cada pierna. Las dos caídas prácticamente parada pero las dos con el manillar torcido… Y doy fe de q el manillar es duro de cojones cuando te pega un poco más arriba de la rodilla… Seguiré practicando. Lo mejor de las calas? Las risas que nos echamos al recordar las caídas

    • Carlos dice:

      Hola Helen!
      A mi me paso lo mismo la primera vez que me cai y me hice bastante daño en la pierna. De momento no me he vuelto a caer pero cruzo los dedos! Un saludo

  10. Edu dice:

    Tras aguantar consejos de semi Pros decidí quitar mis pedales de serie (con rastrales) y poner calas (shimano, típicas) e invertir en una buena zapatilla, 110€ entre ambas cosas.
    Primer día que monto subo una cuesta bastante técnica y dura, bien, sin alardes y con algo de miedo por los baches. Continuamos por un camino difícil, arenas, piedras, rocas, etc con lo que decido descalar pie izquierdo. Mi amigo frena de golpe y sin avisar y primera hostia hacia el lado derecho. Sin importancia.
    Ya en la tienda un Pro y el dueño me dijeron «la hostia la tienes».
    El caso es que no me encuentro nada seguro cuando el terreno es difícil y enseguida descalo pie izquierdo o los 2 si es muy chungo. Hoy saldré por 4 vez con ellas y la verdad que no me siento especial. Sólo me he caído el primer día pero me da miedo hacer subidas muy difíciles por si beso el suelo. Recomendáis descalar uno o los 2 pies ante la dificultad?
    Saludos!

    • Carlos dice:

      Hola Edu! Como bien decía el dueño de la tienda «la hostia la tienes», la tenemos todos de hecho, es cuestión de tiempo.
      Yo en subidas muy técnicas, cuando voy sin alforjas, descalo las dos pero hay gente que se queda agarrada y si ven que tienen que poner el pie a tierra descalan rápidamente, yo prefiero no jugármela aunque se pierde mucho control también al ir descalado porque tienes que llevar los pies un poco hacia delante y apoyar con el puente. Cada vez tengo más dudas con respecto a las calas para hacer cicloturismo aunque de momento las sigo llevando, creo que terminare por adoptar una solución de pedal mixto en el futuro.
      Saludos!

      • Edu dice:

        Poco a poco me voy acostumbrando aunque ruedo por terreno más o menos sencillo. Lo de los pedales mixtos lo llevo barajando un tiempo, además se me carga mucho la rodilla y sufro de condromalacia ??. A ver si cerramos el verano sin percances ?

        • Carlos dice:

          Los automáticos hacen trabajar más las rodillas así que si tienes problemas te recomendaría que te pasases a los mixtos, así puedes descansar de los automáticos de vez en cuando. Un saludo

  11. Victor dice:

    He dado con este post por casualidad pero leyéndolo parecía que estabas narrando mi caída de ayer jjjjjjj. Pues después de un mes montando en bici decidí por consejo de amigos ciclistas comprarme unas calas los pedales que llevo son mixtos y ya iban con la bici así que solo invertí en zapalillas. Pues no me caí el primer día…. Pues justamente ayer en el lugar más fácil casi llegando a casa y por donde más gente pasaba subo una pequeña cuesta voy llegando lentamente a un paso de peatones y cuando paro totalmente la bici… Recuerdo las calas y plof al suelo… Rodillas ensangrentadas y orgullo herido. Tantas precauciones en las rutas, y al final al suelo al mes de empezar a utilizar las calas cuando ya piensas que nunca te caerás porque controlas jajajajaja.

    • Carlos dice:

      Jajajaja todos caemos, aunque pensemos que seremos los «Special One», al final siempre toca el bautismo de fuego, en este caso bautismo de asfalto.
      A lamerse las heridas y a volver a la bici!
      Un saludo!

  12. Fernando dice:

    Hola..les cuento mi experiencia desde Chile….yo no creo que el problema sean sólo las calas, para mi la combinación geometría bicis de montaña o ruta + frenos de disco y altura a la que vamos sentados en la bici son fatales. Yo me inicié en el ciclismo con una bici de paseo híbrida, una Trek Shift 2, y en la medida que me fue gustando esto del ciclismo compré indumetaria y al final las zapatillas con calas. Hace unos 8 meses pasé de la bici de paseo a una Mérida Big 7 800D, a la que le puse los pedales con calas que había comprado para la Trek. Ahí comenzó la era del terror, pues en la Trek me sentía muy seguro con las calas, por la geometría de la bici, en que quedaba erguido y en muy buena posición para reaccionar ante cualquier imprevisto, y en la que con las frenadas no me clavava. Sus frenos V brake, me permitían detenerme con seguridad y progresivamente (Yo solo ando por lo llano, con muchos baches eso sí). En la Merida, la combinación geometría, posición del piloto y frenos de disco son suficientes para hacerle a uno perder el equilibrio fácilmente. Agregarle a eso los pedales con calas era lo único necesario para que caerse fuera sólo cuestión de tiempo. Dicho sea de paso nunca estuve ni cerca de caerme de la bici de paseo Trek, pese a las calas y a que en ella alcanzaba una velocidad mayor. Pero con la Mérida (a la cual tras la caída apodé «la diabla»), el riesgo lo siento en cada salida. Tal como dicen todos aquí, en radio urbano donde hay más obstáculos e imprevistos hay más riesgo aún. Yo me caí en una ciclovía, a muy baja velocidad, de regreso de un recorrido de 42 km, y casi al llegar a casa. Rocé la jardinera de un árbol con la rueda trasera al cambiar de dirección para evitar un auto antes de cruzar en una intersección. Resultado de mi caída: dedo anular derecho luxado (1 mes fuera de combate) y con secuelas para toda la vida, cara interna y externa del muslo derecho amoratados y doloridos por 3 semanas, abrasión de 2 cm en palma derecha, cuya piel a 2 meses de la caída aún esta rosadita (el guante me protegió de quedarme sin palma), dedo menique derecho lesionado, codo abrasionado. Como dicen los amigos aquí, son caídas tontas, a baja velocidad. En mi caso creo que más que las calas fue la geometría de la bici de montaña la que me traicionó. Si ubicas el sillín a la altura recomendada quedas muy elevado y con cualquier frenadita corres el riesgo de perder el equilibrio y caer, ni hablar si llevas suspensión delantera y no va bloqueda, pues frenas y te clavas y las calas no te sueltan y al piso se ha dicho. Despues de leer todos los comentarios estoy pensado en abandonarlas, es desagradable ir pedaleando concentrado en que ente cualquier emergencia debes recordar que vas calado. Les dejo una reflexión: todos nos caímos de la bici cuando niños más de una vez, y de seguro eramos más osados e imprudentes de lo que somos ahora, pero nunca sufrimos las lesiones que uno sufre con estas bicicletas modernas con sus geometrias ultra estudiadas y sus súper frenos. ¿Por qué así?. ….porque no ibamos atados a la bici, ni sentados a dos metros del suelo, ni menos mirando hacia abajo, sino hacia adelante. Es raro ver ciclistas en bicis «normales» caerse, pero aquellos en bicis de montaña o ruta parecen tener una conexión muy especial con el suelo. Saludos desde Chile.

    • Carlos dice:

      Buena reflexión Fernando, la verdad es que nunca me lo había planteado pero tiene todo el sentido del mundo lo que comentas. Hay que tener muy claro para que queremos las calas y calibrar si nos compensa llevarlas. Yo llevo tanto tiempo con ellas que me resulta hasta extraño montar en una bici y no «engancharme» pero para el cicloturismo, sobre todo en rutas muy largas, no les veo mucho sentido. Sin embargo para hacer el cabra por el monte y subir pendientes fuertes las veo muy adecuadas. Cuando tenga que cambiar los pedales seguramente elija unos mixtos para tener siempre las dos opciones.
      Un saludo!

  13. Dioni dice:

    Doy con vosotros porque acabo de subir del garaje de casa de probar una bici de carreras que me acabo de comprar (de 2ª mano), a la que le he puesto pedales automáticos nuevos y las calas en las zapatillas, claro, y ya podéis suponer por qué he dado con vosotros: por supuesto, por la hostia que me acabo de dar. Nunca había utilizado pedales automáticos y sabía lo de que antes o después vas al suelo por no descalar a tiempo, y no sé si es que estaba obsesionado con eso, o si por pasar el trámite cuanto antes, el caso es que a las tres o cuatro vueltas por el garaje, en una vuelta cerrada a la izquierda voy a echar pie a tierra y… Es increíble que en esa fracción de segundo que transcurre entre que comprendes lo que está pasando y el hostiazo contra el suelo, si no para revisar toda tu vida, sí da tiempo a ese sentimiento de pena (por lo que va a pasar) y de resignación (por inevitable) que tan bien ha descrito Carlos. Afortunadamente no me he hecho daño apenas y nadie me ha visto, pero me he quedado pensando que si me pasa en la carretera la cosa habría podido ser peor. Lo bueno es que he aprendido que tengo que practicar un poco más antes de lanzarme a correr el Tour y que he puesto la fuerza del resorte al mínimo.

    • Carlos dice:

      Jajajaja buenas Dioni!
      Espero que no haya dolido mucho la leche. Hay veces que con una sola hostia se aprende, lo malo es que a veces son dos o tres, depende de lo que tarde el cerebro en guardar la orden. Yo desde que me caí no he vuelto a repetir faena pero es que ahora me desengancho a la mínima de cambio para no jugármela. Ponerlas flojito también ayuda bastante. Un saludo!

  14. David dice:

    Hace poco descubrí este espacio y me parece muy interesante. Enhorabuena.
    Mi primera caída con las calas fue el día que las estrené, para qué esperar. En bici de montaña, carretera no he hecho. Salí suelto del garaje y probé a ponérmelas los cien metros que me separaban del carril bici hasta el primer semáforo. Iba lento pues no sé qué carajo sucedió que el pie derecho no hubo forma de sacarlo de ahí. Resultado: con la bici frenada, caída lateral. Dos mujeres que esperaban a cruzar me preguntaron si necesitaba ayuda y yo colorado aunque era invierno como un tomate, les contesté que no, no, que estaba bien.
    Alguna caída más he tenido pero siempre son tontas, casi parado.. y gracias también a que cuando no conozco el terreno o tengo dudas me suelto una o incluso las dos calas, que igual no es muy pro pero gano en seguridad.

    Nos vemos en los caminos

    • Carlos dice:

      Hola David!
      Cada vez somos más los que nos hemos caido con las calas jejeje, a este paso si nos ponen a todos juntos llegamos a la luna. El día del estreno es de los más típicos para esa primera caída. Yo creo que la próxima vez que tenga que cambiar de bici o de pedales montaré unos mixtos para tener lo bueno de cada uno de ellos.
      Un saludo!

  15. Fran dice:

    Hola, yo me he caído hoy. Mi segundo día con las calas. Ha sido con la bici de montaña con la cual llevo dos meses y tampoco estoy muy suelto en bajadas técnicas, si a esto le sumamos pedales automáticos, vereda estrecha y sinuosa con pendiente, tierra suelta y balate en el borde del camino, conseguimos una combinación fatal. Si he acabado rodando balate abajo con la bici entre los pies, he hecho la ¨croqueta¨ en la montaña. De forma milagrosa solo he roto los culotes, he doblado la patilla de cambio de la bici y me he hecho un rasguño en la rodilla y la espinilla. Por supuesto el cuello y la espalda están muy calentitos y palpitantes pidiendo de forma urgente ibuprofeno y reposo.
    Pero que bien se suben los puertos con estos pedales eh!!!!
    Después de gastarme una pasta en zapatillas y pedales, que cara de tonto se queda mirando los antiguos pedales.
    Como dice el refrán:
    Maonolete, si no sabes torear ¨pa que¨ te metes.

    • Carlos dice:

      Bienvenido al club de los caidos Fran!
      Parece que te has dado un buen leñazo, espero que te recuperes y en breves estés dando pedales de nuevo. Todavía no ha nacido quien se libre de caerse con las calas y el que lo piense que espere un poco que tarde o temprano a todos nos llegas nuestro besito al suelo, hacer un Juan Pablo II lo llamo yo.
      Un saludo!

  16. Mario dice:

    Pues recién me compré unos pedales keo con las zapatillas y el juego de calas, todo nuevecito, alentado por los comentarios que he leído sobre lo bien que me iba a ir en rendimiento, y efectivamente, después de mis primeros ensayos en el patio de casa (donde me cai por primera vez) sali a rodar por la ciudad y aquello era un fenómeno!! tanto embullo tenía que hasta me olvidé que estaba enganchado a los pedales, y en un momento que pasaba por una emplanada me topé de pronto con un grupo de rejillas de desague en la calle, y para evitar que la rueda delantera cayera dentro de la rejilla frené de pronto para tratar de poner la bici perpendicular, e inocentemente me dispuse a poner mi pie en tierra, y ahi fué el desastre!! jejeje de lado al piso, bici encima de mi, enganchado en ambos pedales, raspón en rodilla y contusión en muñeca izquierda!! un poco de verguenza con los transeúntes que me vieron y poca cosa más, me levanté lo más rápido que pude y tomé mi camino de vuelta a casa riendome de mi torpeza y sin miedo a los pedales!!

    • Carlos dice:

      Hola Mario,
      Gracias por pasarte a contarnos tu bautismo con las calas, nadie se libra. A seguir rodando y espero que no beses el suelo más!

  17. Diego dice:

    hola yo estrene hoy unas zapatillas calas y pedales usadas , en buenas condiciones pensando que no me iba a caer probé en casa agarrado a una mesa bien …. salí por ciudad con precauciones bien…. hice 30km bien …… pero al volver pare en un semáforo descale la derecha bien….. resbale y me fui hacia el lado izquierdo que esta sujeto y adivina ……raspon rodilla izquierda poca cosa y vergüenza que dolió mas seguire probando .

  18. Nacho dice:

    Parece que San Google nos va a derivar a todos aquellos que hemos llegado al hogar llenos de frustración a este magnífico blog!!Pues qué alegría!!Ha sido un alivio ver compartido tanto sufrimiento 😂 por amor a nuestro deporte y sus pedales. Felicidades por el artículo, por su autenticidad, humor y buen rollete. Pese a que el post es del 2016 aquí va la mía de hoy:

    Yo que tengo 28 años y que soy de caerme poco, que no soy profesional pero de bien pequeño la bici y la velocidad siempre han formado parte de mi vida, yo que con mis clásicos pedales llegaba a la misma cima que los «caleros» pero yo lo hacía mucho más feliz, yo que hago caballitos al final de una excursión y ahora no sé como levantar apenas mi bici…en fin, quién imaginaba que hoy en mi querida Collserola de BCN iba a tener 2 caídas (con cortes y colores guapos guapos) debido a la instalación de esas calas Shimano nuevas.

    Llevo con ellas alrededor de 1 mes y pensaba que tenía ya el tema controlado, incluso me forzaba a subir alguna acera para equilibrar en el bordillo y asi forzar a sacar el pie…yo lo tenia controlado, mi identificación con el Dios mitológico me cegaba más por momentos convencido de que yo no iba a caerme, yo que bajo rápido, hago caballitos al final de las rutas, de caerme nada, eso son los padres….

    Pero sí, todos tenemos ese amigo, en ni caso es Jose María y es de esos quién les pides que la ruta no tenga mucho «corriol» (Así llamamos a las trialeras en Catalunya) y él te asegura q no, que hoy será una salida tranquis. Obviamente al muy ca**** le da igual q calces calas hace un mes, no va a escoger una ruta mas suave por ti. Os puedo asegurar que de nada sirve cagarse en tal compañero cuando ya estás encarando las diferentes trialeras de Collserola, ya no puedes dar marcha atrás. En ese momento mejor es que te concentres.

    Sin embargo y como bien ha dicho Carlos, las calas te joden en parado. Yo llevaba mi sonrisa de oreja a oreja porque lo estaba bajando todo bastante bien (pobre eje trasero, es una rígida y me odia) hasta que mi rutual de bautizo se ha presentado ante mí definitivamente y lo ha hecho sin musica ni nada.

    Encaramos escalera amplia, otra escalera, raíces que deben ser evitadas, las bordeas pero hay un árbol a la izquierda, mi codo toca árbol, me quedo ya practicamente parado y PLAS!!! Empiezo a desequilibrar a la derecha mientras mi amigo grita «no no no!» Y mi pie derecho caladisimo no le importa una mierda no descalar, a mi memoria implícita mucho menos. Pues allí me he llevado un tajo en el codo y 4 – 5 rascadas importantes en la rodilla que ahora son moradas.

    Después de gastar 3/4 de cantimplora en limpiar las heridas (sabíamos que podíamos rellenar cerca) pese a todo, y con un amigo semi-masoquista continuamos, ¿cómo vamos ha abandonar por una caída así? si además en setiembre estamos apuntados a una carrera y cosas peores pasarán…así que hay que continuar. Lo cierto es que al calentar y coger ritmo te olvidas del dolor, dolor que ahora sí siento y mi único consuelo es el hielo.

    Mientras hacíamos km’s y una bolita de líquido se me formaba en el codo debido a la contusión, yo volvía a bajar rápido, iba controlando, no tenía miedo, total ya había sobrevivido a eso, ¿Qué peor podía pasar?

    En un par de tramos difíciles y estrechos me doy con el culo, hombros pero no llego a caer al suelo. Vamos llegando al final de la ruta después de haber sufrido muchísimo porque los 37° de calor en Barcelona ya se hacen insoportables sobretodo al sol y sólo piensas en llegar a casa y preguntar a alguien relacionado con el mundo de la medicina si dentro de ese líquido del codo puede haber hueso roto 😂. Pero sí, señores y señoras el Dios Calero tenía otra guardada en la manga para que me quede claro quién es a falta de 2 km’s para llegar al coche.

    Bajamos una de las últimas trialeras y voy yendo lento porque estaba exhausto y además pasaba de más dolor. De repente me veo venir lo peor ¿Donde termina la trialera? En una cuneta para evacuar agua del tamaño perfecto para que mi ruedecita de los cojo*** de 29 quede totalmente encajada de manera q no haya titan en este nundo que tenga fuerza para moverla. Quedo parado y mi memoria implícita se ríe de mí de nuevo mientras balanceo lentamente hacia la izquierda y PUM!! Hombro al suelo (esta vez salvo rodilla). Medio rio gritando que soy un pringao mientras me muero de dolor por el hombro y codo. El que más se ríe obviamente es mi amigo José María el mejor amigo para salir en ruta con calas nuevas.

    Ha sido un día de ruta que seguro nunca olvidaré. Me siento renacido, bautizado, santificado por el Dios Calero. Mostraré siempre mis respetos a esos seres mitológicos que nunca se han caído ni han tenido relatos como los nuestros pero JAMÁS les creeré, por lo que soy un agnóstico del ser mitológico Calero nunca caído.

    Gracias por el artículo y la oportunidad de compartir, espero que todos hagamos las paces con nuestras calas y sigamos disfrutando de este bello deporte.

    🤗🤗🚲🚲

    • Carlos dice:

      Hola Nacho!
      Aunque el post sea del 2016 parece que dos años después nos seguimos cayendo por culpa de las calas! 🙂
      Me ha encantado tu comentario-crónica, casi que da para un post completo, me he partido de risa leyéndote. El Dios Calero no perdona ni a los más piadosos, a todos nos toca pasar por caja tarde o temprano, pero mientras no sea grave y nos lo tomemos con humor nos quedará una anécdota que contar y algún que otro moratón. Seguro que la lista de bautizados sigue creciendo. ¿Cuantos se caen al día por culpa de las calas? Más de uno seguro.
      Un saludo y mil gracias por este regalo en forma de comentario!

  19. Julián López dice:

    Ja, ja, ja, vaya sí que nos seguimos cayendo.
    Amigo, hoy precisamente me tocó vivir esa experiencia, y mira que lo que dices es cierto, estuve usando mis pedales por semanas en una bici estática que tengo en casa, me sentía preparado y hoy en una salida, en el punto de reunión, y durante las paradas que hicimos, todo bien, concentrado en sacar la cala, pero en una de esas paradas después de esperar a algunos rezagados, decidí acercarme a algunos que igual que yo esperaban para preguntarles no se qué cosa, estaban a 20 metros de mí y al momento de llegar, simplemente me concentré en sacar el pie derecho, pero como la mayor parte de las veces bajo primero el pie izquierdo, algo mecánico, mi cerebro quiso bajar el pie izquierdo y pam!!! allá voy…
    Todos rieron, fue demasiado vergonzoso pero, qué se puede hacer, reír también…

    • Carlos dice:

      Así es Julián,
      Al final a todos nos llega el momento de morder el polvo. Y parece que todos vamos a acabar en este post que va camino de ser el que más comentarios acumula de todo el blog. 🙂
      Un saludo

  20. Dani dice:

    Ja,jaa, hoy he estrenado mis pedales look i zapatillas nuevas de carretera ,he hecho algun ensayo por la calle todo controlado mi mujer avisandome vigila ,si tranquila, a rodar ,me voy a casa de mis padres a 25km, todo bien ,perfecto entro tomo un cafe coincide que estavan mis tios, i cuando me despido calo el pie derecho cojo impulso miro el izquierdo se gira hacia la derecha i hostioooon guapo mi tia, mi madre, i padre i mi tio partiendose de la risa, total rodilla derecha bautizada, pero mañana a rodar.

    • Carlos dice:

      Buenas Dani y bienvenido al club de los caídos por las calas!!
      Esas caídas con público incluido son las que más duelen, no se olvidan fácilmente. Ahora a intentar que no haya una segunda caída, que también tiene lo suyo.
      Un saludo

  21. Pedro dice:

    Hola a todos! La verdad es que empatizo con todas las historias que estoy leyendo!
    Y ahora viene cuando me gafo: aún no me he caído! PERO! He estado a punto unas cuantas veces, sobretodo desde que he pasado a bici de carretera.
    Con la bici de montaña usaba unos pedales mixtos y los recomiendo totalmente para situaciones en las que tienes que estar en alerta.
    El problema viene cuando usas zapatillas de carretera y no es fácil poder pedalear sin estar calado. Estas zapatillas son totalmente lisas en la suela excepto la cala y resbalan muchisimo sobre el pedal, el problema que tienen es que si quieres arrancar en subida (por poca que sea) tienes que tener un pie anclado y ya puedes rezar para acertar a poner el segundo pie en su sitio y que no te patine cuando des la pedalada porque lo mas probable es que se te quede parada la bici, te desestabilices y te vayas al suelo. Llevo unas 5 o 6 salidas con ella y no sé cuántas veces he salvado el guarrazo pero tengo claro que la suerte no dura eternamente! Jajaja

    P.D: tengo la sensación que en breve os volveré a escribir 😅

    • Carlos dice:

      Hola Pedro,
      No hay nadie que no se haya caído por culpa de las calas, esa hipotética persona es un ser mitológico o un embustero y aquí todos sabemos que no eres ninguna de los dos cosas. Solo te faltan salidas eso es todo. Tranquilo que tu momento llegará 🙂
      Y ahora ya en serio, que siga la suerte y no entres en el club de los caídos!
      Un saludo

  22. Javi dice:

    Hola,
    Me he reído muchísimo con vuestras historias. Realmente ese segundo que dura desde que, de repente, eres consciente de que el pie está clavado y no puedes moverlo y te ves en el suelo irremediablemente, no tiene precio. Pero te da tiempo a pensar en cámara lenta cómo caer para no hacerte demasiado daño, que te rodea y quien te ve caer y asumir el sentimiento de idiota hasta que te levantas. Yo particularmente a la tercera hostia tonta por culpa de las calas las desmonté y a tomar por c***. Ahora llevo unos pedales de descenso y unas zapatillas de suela blanda que se clavan en los pinchos de los pedales de maravilla. El pie va suelto y ni se
    mueve. Alguna vez te llevas una mordida del pedal en la espinilla pero es aceptable. Estoy seguro que si te acostumbras a las calas van de fábula pero yo bastante tengo para controlar encima de mi bici como para encima tener que vigilar de descalar a tiempo. De momento paso.

    • Carlos dice:

      Hola Javi,
      Gracias por pasarte a comentar. Yo me he planteado muchísimas veces quitar las calas. De hecho ahora llevo unos pedales mixtos pero al final siempre voy enganchado. Los llevo más por poder usar la bici para desplazamientos urbanos en los que voy con calzado normal. La verdad es que si seguimos llevándolos es porque realmente aportan una diferencia que mejora el apoyo normal, pero hay gente que nunca termina por acostumbrarse.
      Un saludo

  23. Antonio Eduardo dice:

    Buenos días, yo llevo unos 10.000 km en bici, mis primeros km con bici de carretera que alguna vez me fui al suelo por culpa de los rastrales, pero desde hace 14 años con bicicletas de montaña, llegando a comprar los pedales automáticos, no me compre las zapatillas, pero el otro día me quede clavado en el barro, y me pillo el pedal de descenso con lo cual llevo una semana acordándome de los pedales, así que me compre las zapatillas, aun no me han llegado, y ahora estoy que no sé qué hacer jjjjjj, si probarlas o no. Y la pregunta que os quiero hacer, como veis las calas, para hacer la vía de la plata? Me compro unos pedales mixtos? Muchas gracias

    • Carlos dice:

      Hola Antonio,
      Yo antes llevaba pedales automáticos y ahora llevo unos mixtos, mas que nada para poder montar a veces sin tener que ponerme las zapatillas con calas. Yo lo veo bien, tanto automáticos como mixtos para hacer la Vía de la Plata, al final se aprovecha más la fuerza del pedaleo y a mi personalmente me cuesta ya pedalear si no voy «anclado» a la bici.
      Un saludo

  24. Valenti dice:

    He tenido dos caídas separadas ambas por casi 20 años pero las dos con sendas fracturas . La primera culpa mia pues bajaba en plan kamizake…Se me trabó la rueda delantera y caí en vertical dando la vuelta ,rompiéndome el codo derecho. Por supuesto el pié no se salió de la cala pues la caida fué en la dirección precisamente que tu acompañas el pedaleo. El casco se rompió en tres cachitos ….menos mal!! Ahora no estaría escribiendo ésto.
    la segunda caida fué en Enero del 2018 y fué tonta, tonta…Una curva a derecha de cemento con arena y mojada. aparece un perro y por no atropellarlo freno y caí de costado…Tampoco se salió el pie antes del impacto así que fisura de homro, cadera y rotura de mano por parar el golpe.
    Los comentarios de la gente es que debo ser poco ágil…Bueno, lo admito pero ahora lleco sólo unas punteras y si me caigo el pie me sale automáticamente…Paso de calas!1 . Por supuesto respeto a los que las usan.

    • Carlos dice:

      Vaya mala suerte Valenti! Dos caídas y fracturas en ambas. Normal que hayas descartado las calas. Gracias por pasarte a contar tu experiencia.
      Un saludo

  25. Juan dice:

    Buenas,
    Me sumo a las felicitaciones por el post y los comentarios, es como hacer terapia de grupo 😛

    Aquí va mi historia: Estando de vacaciones por los Pirineos decidimos alquilar unas bicis de montaña y hacer una ruta con los niños por un lugar precioso. Yo quiero alquilar una bici de gama alta con doble suspensión, pero todas van con pedales automáticos y yo no los he usado nunca aunque ya llevo tiempo queriendo probarlos. Así que un amigo me ofrece unas zapatillas suyas de calas y me promete que todo va a ser coser y cantar. Ante su seguridad y teniendo en cuenta que la ruta va a ser sencilla, me animo, incluso me entusiasmo con la idea.
    Me calzo las zapatillas de mi amigo, me subo al bicicletón que he alquilado (era una bici realmente buena, con una suspensión espectacular. No digo marcas porque no viene al caso) y practico un poco en un parking cercano mientras los demás terminan de prepararse. Me sorprendo de lo fácil que me resulta calar/descalar y de lo bien que recuerdo descalar cuando toca, estoy encantado conmigo mismo. Salimos…

    A los 10 minutos de ruta, la primera en la frente. Como vamos con niños y en ambiente familiar las paradas son frecuentes, así que en una de ellas mi cerebro se olvida que voy calado y al suelo. Nada serio, más dolor en mi orgullo que otro sitio. Reanudo la marcha pensando «es normal, de estas va a haber tres o cuatro más, seguro». Al cabo de un rato llegamos a una bonita cascada y decidimos parar a disfrutar de las vistas y refrescarnos. Mientras me acerco voy pensando en descalar, pero de repente alguien me habla y claro, mi cerebro pasa a modo «charla con amigo/familiar» y se olvida de ejecutar el comando «descalar pedales». Segundo ostión. Aquí ya me hago algo más de daño y alguna magulladura en la rodilla derecha.
    Continuamos para bingo…

    Estando parado en una cuesta, voy a emprender la marcha pero dudo, porque sé de sobra que en estas situaciones tienes que andar muy ágil para arrancar el pedaleo antes de que la bici se quede parada por la pendiente y pierdas el equilibrio. Muy sabio por mi parte y a la vez muy estúpido, porque aun así decido que no hay problema y me lanzo hacia la tragedia… Caída a plomo sobre el costado derecho sin darme tiempo a descalar. Al apollar la mano noto cómo cruje mi muñeca.

    Os escribo con la mano izquierda porque en la derecha todavía llevo la escayola.
    Antes de esto ya estaba echando un ojo a precios de pedales y zapatillas para pasarme a las calas al volver de vacaciones. A día de hoy, siendoos totalmente sincero, no sé si algún día llegaré finalmente a ponerlas en mi bici. No sé si me compensa, la sensación de inseguridad y de fragilidad que siento ahora mismo solo de pensar en ello me echa para atrás. Para más razones, un amigo me acaba de comentar que una conocida suya se ha roto ayer tibia y peroné también estrenando calas…

    Salud y kilómetros. Un abrazo.

  26. Gaston dice:

    debo decir que me he cagado de la risa con tu artículo. Ayer me pasó, me invitaron a subir la única montaña de Cartagena de Indias (Cerro de La Popa) y bueno, me acababan de llegar los pedales automáticos y los zapatos que compré por internet. La primera vez, iba en la calle y frené en una esquina e intenté zafarlos, pero no…. y bueno, me invadió el sentimiento de tristeza jajaja. Me tuve que quitar los ganchos de los zapatos porque me dió miedo caer en medio de la calle con carros pasando. Luego, al subir la montaña los puse de nuevo y subí de maravilla. De hecho, bajé y subí de nuevo. No obstante, al llegar la segunda vez a la cima me intenté bajar y…. pum.

    Gracias por compartirnos tu experiencia. Abrazos a todos !

  27. Fernando dice:

    hace un rato nomas … estaba yendo a lo de un amigo y en la calle donde vivo pasa un tranvía…. y como un campeón pise una via y plum al piso jajaj.. atrás mío venía un auto que paró y me dijo si estaba bien , yo me levanté rapidísimo y le pedí disculpas … jajaja esa fue mi reacción rara . me quedo un golpe leve nada grave y la experiencia jaja , saludos ! al hace cosas le pasan cosas ,saque esa reflexión jajaj y buen también que fui medio descuidado…

    • Carlos dice:

      Gracias por contarnos tu experiencia Fernando. El club de los caídos no para de crecer, a este paso nos da para montar un partido político.
      Un saludo

  28. Vicente dice:

    Veo que no soy raro al fin y al cabo, sábado 31 de agosto 8:12 de la mañana quedo con mi grupo de amigos y ese día estreno mis pedales automáticos. 8:22 uno para xq llevaba la rueda floja, suelto el pie derecho y mi cerebro decide q ladeamos mejor a la izquierda y zas!!!! Ostia al canto, resultado fractura en la cabeza del radio (codo) con su escayola y una previsión de recuperación de 90 días mínimo.

  29. Camilo dice:

    Cuando adquirí las zapatillas, decidí simplemente salir a hacer la ruta que solía hacer con frecuencia, sin practicar en casa… Si me caía bueno tendré que levantarme… pensé.

    Ese día, salí tranquilamente de la ciudad, evadí algunos autos, subí una pequeña cuesta disfrute de la bajada y logre buena estabilidad en el sprint y lograba desprenderme torpemente pero con éxito de los pedales. Todo lo que me habían comentado y leí sobre este sistema era real, la diferencia se notaba.

    A unos 5km de llegar a casa, me encontré con un conocido y me dio consejos sobre la pedaleada y el calzado automático. Logre cierta aceleración adicional, sin darme cuenta llegue a un cruce (600 metros de Casa) donde tuve que detenerme casi en seco por el trafico automovilístico, quite rápidamente el pie del pedal… pero el pie equivocado, la costumbre me supero y termine en el piso, donde mi codo fue el que sufrió un buen golpe…

    • Carlos dice:

      Gracias por pasar por el confesionario Camilo! Y bienvenido al club. A este paso vamos a tener que alquilar un salón de actos para que quepamos todos 😀
      Un saludo

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