¿Se pierde peso en un viaje en bicicleta?

¿El cicloturismo adelgaza? En este post te cuento mi experiencia al respecto y porqué siempre vuelvo de los viajes pesando más que cuando empecé. Vamos allá.

Una de las posibles motivaciones de hacer un viaje en bicicleta es ponerse en forma y de paso perder esos kilos de más, que nos tienen tanto cariño que no se quieren separar de nosotros.

Así que en este post, vamos a hablar del impacto en la forma física de un viaje en bicicleta. Y lo haremos desde nuestra propia experiencia, porque no somos nutricionistas ni entrenadores.

Como dice Pablo, solo somos unos cuerpoescombro que montamos en bici. Así que aquí no vas a encontrar técnicas, tablas o estudios sino meras sensaciones y experiencias propias. Seguimos.

¿Cómo aprovechar un viaje en bici para ponerse en forma?

1. Estado previo

Empezamos por el que probablemente sea el factor más importante: tu estado de forma actual.

No es lo mismo partir desde un nivel de forma nulo que desde uno superior. En el primer caso las mejoras se apreciarán mucho más rápido lo cual, dicho sea de paso, motiva más.

Hay muchas calculadoras de gasto calórico, de índice de masa corporal… que te darán una pista de por dónde andas. Eso sí, trata de adaptar la ruta a tu nivel y no al revés.

No pasa nada si no eres capaz ni de hacer 20km en bici, hay opciones de ruta de para todos los niveles.

2. Duración del viaje

Uno de los aspectos más obvios. Es más fácil notar resultados en un viaje de dos semanas que en otro de dos días.

Sin embargo, también hay que decir que un viaje de dos días siempre es muchísimo mejor que dos días en el sofá.

3. Tipo de ruta

La exigencia física la etapa (y lo que nos exijamos a nosotros mismos) es otro de los factores a tener en cuenta.

No es lo mismo pedalear por un llano y carril bici que por una ruta de montaña que además exija porteos (empujar la bici).

Aunque para mi el límite está en lo que llamo «sufrimientos innecesarios», con los que nos encontramos habitualmente en las ocasiones en las que queremos evitar el asfalto a toda costa.

4. Dieta

Ojo que aquí viene el origen de mis males. Si después de una etapa te metes entre pecho y espalda un chuletón con patatas, un litro de cerveza y un par de helados, es posible que sea la razón por lo que no vuelves más flaco del viaje.

Pero ¿no es otro de los alicientes del cicloturismo probar la gastronomía típica del lugar que recorremos?

Aquí hay que señalar que, aunque comamos de más, la mejora muscular y de la capacidad aeróbica siguen ahí. Lo que no podemos pretender es comer la misma cantidad que cuando no hacemos deporte, el cuerpo está consumiendo más energía y hay que proporcionársela.

No pases hambre en un viaje en bicicleta, no merece la pena ni es sano. Pero si puedes evitar los atracones que yo me doy, mejor.

5. Descanso

Un tema que se suele pasar por alto en el cicloturismo autosuficiente es el hecho de descansar y dormir bien. Esto se puede complicar para algunas personas que no descansan bien cuando duermen con saco y esterilla.

Si es tu caso pero te resistes a tirar de hostales, albergues… te recomiendo que trates de mejorar tu equipo de descanso.

Invertir en una buena esterilla o colchón hinchable (incluso ambos), llevar una almohada que nos resulte cómoda, tal vez tapones para los oídos y un antifaz te ayuden (yo no puedo con ellos), dormir con ropa cómoda…

Y recuerda el consejo de Veloccio: «Nunca te canses tanto como para que te cueste dormir«. ¿Conoces esa sensación de estar tan agotado que no puedes conciliar el sueño?

En viajes largos incluir algún día de descanso o etapas más cortas de lo normal para tener casi todo el día para descansar, son muy beneficiosas.

6. Post-ruta

Al igual que en las bajadas, aprovecha las inercias. Si llevabas parado mucho tiempo y has hecho un viaje en bici, no dejes que caiga el nivel.

Encadena ese viaje con otra salida en bici lo antes posible, las rachas tienden a consolidarse, tanto las buenas como las malas. Planea el siguiente viaje.

***

Para terminar, me gustaría añadir que este no es un tema al que se le deba dar demasiada importancia. Pedaleamos para disfrutar. Y aunque algunos disfrutamos con algo de sufrimiento, no tiene porqué ser tu caso.

Viajar en bici implica hacer ejercicio, así que tu forma física mejorará, tal vez esa mejora venga acompañada de una bajada de peso o tal vez no.

De todos modos, si ponerte en forma es un buen motivo para salir a dar pedales, bienvenido sea y para eso hemos escrito este post. Nos vemos en los caminos.

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10 comentarios

  1. Juan Sánchez dice:

    Un tema muy interesante!
    Lo más importante es precisamente lo último, pedaleamos para disfrutar, si además perdemos algo de peso, bienvenido sea, pero que no sea ese el motivo principal del viaje.
    Os cuento un poco mis experiencias e impresiones.
    Sin duda para mí el factor clave es la duración del viaje, cuanto más días, más va aumentando el hambre y más peso graso pierdo. Me puedo pegar buenos atracones que al final el balance es de pérdida grasa y ganancia muscular. En un viaje por Francia, acababa bajándome dos baguettes al día (entre otras cosas), una para desayunar, con una tableta entera de chocolate y untando con mantequilla… llegué tan escuálido que mi madre se asustó! En otro viaje largo (Camino del Cid), llegué a un nivel de almuerzo de dos pinchos de tortilla y torrezno (gastronomía local!) y lo mismo, acabé sujetando con cuerdas los pantalones 😉

    Pero creo que otro factor importante es la modalidad de cicloturismo: no es lo mismo el de autosuficiencia que el de «tarjeta de crédito». Yo practico el de autosuficiencia con algún almuerzo a media mañana en cafetería y alguna noche de hostal para reponer. Ocasionalmente me doy un homenaje de menú del día (a veces he pedido dos para mí solo). Creo que al tirar de supermercado, camping gas y dormir a la intemperie, se acaban ingiriendo menos calorías. Además que el frío que pasas en acampada quema muchas calorías extra!
    Si haces cicloturismo de «tarjeta de crédito» llevarás menos peso en las alforjas (menos consumo calórico) y sin querer harás más comidas de restaurante, que suelen llevar más calorías… y el alcohol claro.

    Pero vamos, que cualquier cosa que nos saque del sofá va a beneficiar nuestra salud a la larga!

    salud y pedales amigxs

    • Carlos dice:

      Gracias por tus siempre interesantes comentarios Juan,
      Efectivamente la duración del viaje es clave, porque al ir desarrollando más masa muscular con el paso de los días, también va subiendo el gasto que hace nuestro cuerpo en estado de reposo. Y aunque comamos más, a la larga perdemos grasa (aunque no siempre peso).
      El problema es que cuando volvemos a casa, durante unas semanas seguimos con ese apetito voraz pero como hemos dejado de hacer (tanto) deporte, recuperamos rápidamente esas reservas de grasa, de ahí lo importante de seguir haciendo deporte y aprovechar el viaje para continuar con esa inercia de hacer ejercicio.
      Saludos!

  2. Ferran dice:

    Todo ayuda Carlos.

    Pero depende de lo que quieras extraer de esos viajes… ¿Cultura gastronómica? Pues no adelgazarás!;-) Yo hacía cientos y cientos de Km’s, esta navidad me pegué un polizón de km y de desnivel positivo y la decepción vino al pesarme, así que investigué un poco y con algunos cambios en la alimentación se consiguen lo que nos parecerán milagros!! El tema para adelgazar no es el deporte, que también, es la alimentación del día a día! Y por supuesto sin olvidarse que no somos profesionales y que hay que vivir y disfrutar de la vida! Un abrazo y gracias por los post!

    • Carlos dice:

      Así es Ferran, hay que saber encontrar el equilibrio. A veces la perdida de peso no se ve tanto en la báscula como en cómo nos queda la ropa. Muchas veces hay una recomposición corporal en la que se pierde grasa y se gana músculo y eso a veces es poco perceptible en el peso.

  3. Jltrompista dice:

    Hola
    Yo he hecho el Camino de Santiago dos veces y, sinceramente ciclar por Galicia y comer ensaladitas y pasta, como que no. Ademas uno de los alicientes de viajar es la gastronomía. Tan solo es cuestion de controlar un poco, como decís y no pegarse atracones. Ademas, y también lo indicáis al final del viaje el balance es mas o menos equilibrado

    • Carlos dice:

      Así es Jltrompista, ir a Galicia y no disfrutar de su gastronomía es más pecado que delito como mi abuelo solía decir. Adelgazar es más parte del día a día y de los hábitos que tenga cada uno.
      Saludos!

  4. Jose L. Escuer dice:

    Hice el Camino de Santiago del Norte entre Santander y Santiago en 2018. Gané 2 Kg. La razon fue el caos total en nuestro régimen de comidas. Lo teniamos todo previsto excepto ese detalle. Es muy importante coordinar bien este apartado y ser riguroso con los horarios y la alimentacion.

    • Carlos dice:

      Hola Jose,
      Creo que estadísiticamente en el Camino de Santiago somos más los que ganamos peso que los que lo perdemos, pero quién se puede resistir a esos manjares! jejeje

  5. Marcos Casado dice:

    Desde luego hay tres formas de hacer cicloturismo
    1) sin peso y con coche escoba durmiendo en hoteles y comiendo como un rey. Esto, en mi grupo no lo hemos hecho nunca pero te aseguro que de esta forma coges peso.

    2) con alforjas pero sin límite de presupuesto y sin llevar bártulos de cocina ni para dormir. Esta sí es nuestra forma habitual y te aseguro que te quedas igual. Eso sí nos ponemos como las grecas.

    3) con alforjas, bártulos de cocina y de dormir, durmiendo y comiendo fuera de hoteles. Yo creo que aquí si que pierdes peso y el cuerpo se tonifica más.

    • Carlos dice:

      jajaja nosotros también nos acabamos poniendo como las grecas, pero es que, en el fondo, lo que buscamos es el disfrute. El otro día empezamos una ruta y a los 15km encontramos una terraza espectacular… no quedó más remedio que parar y allí acabó la etapa.
      Un saludo!

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