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Ventajas y Beneficios de Viajar en Bicicleta

¡Hola alforjero! Nuestro objetivo con este blog es conseguir que cada vez seamos más los aficionados a los viajes en bicicleta.

Así que, en este post vamos a enumerar algunas ventajas y beneficios de la práctica del cicloturismo, a ver si así convencemos a algún no-alforjero por el camino ¡Vamos allá!

Tal vez alguno de estos beneficios te sirva como excusa para lanzarte a la aventura de una vez, porque estamos casi seguros que cualquier otro problema que puedas tener y que te esté frenando ya lo hemos tratado en alguno de los posts que llevamos publicados.

Así que sin más, vamos a verlos:

9 Ventajas de practicar Cicloturismo

1. Es saludable

Es el beneficio más evidente de moverte por el mundo usando la energía de tus propias piernas.

Viajar en bici te pone en forma, especialmente en viajes largos que supongan al menos un pequeño reto a nivel físico.

¡Ojo! No necesariamente adelgaza. La bici no se que tiene pero da un hambre atroz, y al final de una jornada de pedaleo el cuerpo te va a pedir su combustible y es importante dárselo.

2. Es barato

Este punto tiene sus matices, ya que el coste de viajar en bicicleta depende de varios factores.

Uno de los más importantes es el grado de autosuficiencia que consigas alcanzar. Cuanto más te acerques a la autosuficiencia total, menos dinero necesitarás para viajar en bici.

Sin embargo, también depende de otros factores, como el país por el que quieras viajar o si requieres de transportes extra (aviones, trenes, ferrys…) para llegar al inicio de tu ruta.

En todo caso, si te lo montas bien, viajar en bici puede ser realmente económico. Siempre puedes pasarte por nuestro post: Cómo viajar en bici más barato.

3. Es ecológico

¡No contamina, ni gasta gasolina! La bicicleta es el medio de transporte más sostenible que existe.

Ahora que está tan candente el tema del cambio climático y el calentamiento global, optar por una solución de turismo sostenible como el cicloturismo tiene más sentido que nunca.

Eso si, viajar en bici no te da licencia a que vayas chorreando basura a tu paso o te bañes con jabón en un río. Respeta el medio y no dejes huella.

4. Te permite practicar otras aficiones

Una de las cosas que más me gusta del cicloturismo es que combina perfectamente con casi cualquier otra afición que tengas.

Por ejemplo y la más sencilla, llevar un libro o un lector electrónico te permite disfrutar de la lectura en las tardes de descanso, pero también puedes incluir otras muchas aficiones.

Véase: Gastronomía, historia, patrimonio, arquitectura, recolección, astronomía, avistamiento de aves, escribir, dibujar, tocar algún instrumento, escalada, senderismo, ajedrez (si vais dos), yoga, geocaching… y podría seguir mucho más.

5. Te permite viajar a otra velocidad

Hay algo extraño en viajar en bicicleta. Y si has hecho algún viaje en bici lo sabrás. Hablo del ritmo de los días.

Cuando viajas en bicicleta el tiempo parece que se expande, especialmente cuanto más largo sea el viaje, pero solo hacen falta tres o cuatro días viajando para experimentar esa sensación.

Cada día ves sitios nuevos, te suceden muchas más cosas que cuando estás en casa y tienes la sensación de que los días se llenan de experiencias. El tiempo se dilata. Se vive más.

6. Aprenderás sobre ti mismo

El viaje en bicicleta, por pequeño que sea, siempre te pondrá algún reto por delante. Ya sea de tipo físico o cualquier problema que tengas que resolver, como una avería, solucionar temas logísticos o averiguar dónde dormirás hoy.

Especialmente si viajas en modalidad autosuficiente, más aún si lo haces en solitario, y todavía más si lo haces en un país en el que no dominas el idioma. Entonces ya tienes el hat-trick del crecimiento personal.

El caso es que, con casi toda probabilidad, volverás del viaje con una versión algo mejorada de ti mismo. Aunque sea solo porque por fin has aprendido a ajustar el freno.

7. Conocer nuevos lugares y personas

Casi todo el mundo viaja para ver algo distinto a lo que vemos durante el resto el año. Esto es lo que engancha de viajar porque nuestro cerebro está programado para explorar.

Al viajar en bici además estamos mucho más expuestos al entorno debido a la velocidad a la que vamos, ya que no hay una carrocería o un casco que nos aisle del exterior

Esto hace que, no solo sea mucho más fácil interaccionar con la gente, sino que te permite ver durante más tiempo un paisaje, un animal, una planta o un bonito edificio.

La bicicleta además no solo te va a llevar al pueblo o ciudad que quieras visitar, sino que te permite descubrir todo lo que hay por el camino, que casi siempre suele mejor que el destino.

8. Causa un impacto local

Ahora que cada vez más ciudades están teniendo problemas con el exceso de turismo, los viajes en bicicleta se perfilan como una de las alternativas más atractivas.

El cicloturista prefiere las carreteras tranquilas con poco tráfico, esto le lleva a viajar por zonas con menor presión turística y que sin duda necesitan mucho más esos ingresos.

Un caso que siempre ponemos como ejemplo es el de la ruta Montañas Vacías, un itinerario por un entorno espectacular pero con el fantasma de la despoblación acechando en cada esquina.

Cuando viajes por estos pueblos no dejes de pararte a tomarte un café o entrar en la tienda del pueblo a comprar el pan o la fruta del día. No solo harás un pequeño impacto sobre la zona, sino que te servirá de excusa para cruzar algunas palabras con la gente del lugar.

9. Sensación de libertad

Volvemos al punto de siempre, la autosuficiencia. Es esta modalidad la que te va a permitir experimentar mayor sensación de libertad.

Tu decides cuando parar, cuando seguir, dónde dormir, o hacia donde ir. Hay pocos modos de viajar que te permitan tanta flexibilidad como el hacerlo en bicicleta. La libertad total.

***

Hasta aquí este post sobre las ventajas que le vemos nosotros a viajar en bici. Seguro que a ti se te ocurren muchas más, así que déjanos un comentario y seguiremos completando la lista. Nos vemos en los caminos.

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10 comentarios

    • Carlos dice:

      Hola Tomás, depende de muchos factores (perfil de ruta, forma física, terreno, viento…) pero un estándar habitual podría ser unos 15km/h

    • Juan dice:

      Totalmente de acuerdo con Carlos, 15kmh es lo habitual, pero teniendo en cuenta solo el tiempo en movimento pedaleando, es decir 4-6 hrs de pedaleo. Algunas aplicaciones tienen en cuenta el tiempo total, desde que comienzas a pedalear por la mañana, hasta que te plantas por el resto del día… aquí salen medias más bajas, ya que la «jornada laboral» del cicloturista suele durar unas 6-8horas: aquí varía mucho según el número de paradas y lo largas que sean.
      Yo este verano más de un día he encontrado la típica zona de río arbolada donde he hecho paradas largas para comer, descansar, y dejar que las horas de más calor pasen 🙂

      • Carlos dice:

        Así es Juan, si contamos la media total del día sale mucho menos. También depende mucho del perfil de la etapa. Si es en bajada podemos irnos fácilmente a los 17-18km/h y también lo contrario.

  1. Eric Domínguez dice:

    Realmente no sé por qué sigo su página …bueno si sé, ofrecen muy buenos consejos e información muy útil e importa y cada que llegan las notificaciones no puedo esperar en hecharle un vistazo y nutrirme de ganas para pedalear cada vez más FELICITACIONES

  2. Roger dice:

    Todos lo que apuntas es absolutamente cierto y lo experimento en mí, el cicloturismo además, implica una absoluta recarga de buena energía.

  3. Juan dice:

    Me ha encantado este post, sobre todo lo de la expansión del tiempo!! Se suele juntar con no tener ni idea de en qué día vives… solo que el día que encuentras muchos moteros por las carreteruchas sabes que es domingo! 😉
    Lo del impacto local también es una verdad como un templo, suelo hacer ese tipo de gastos en las localidades de paso. El conflicto viene a la hora de dormir: no es raro que pregunte a alguien del pueblo por zonas chulas y discretas para la acampada libre, y eso choca un poco con hacer gasto en un hospedaje local… y a veces me sabe mal, pero es que tampoco podemos dormir de casa rural/hostal todas las noches o se te va el presupuesto! Hay también algunos pueblos que se les está yendo de las manos y han sucumbido a la presión turística que mecionáis… muchos de los del Camino por ejemplo.

    Enhorabuena chicos 🙂

    • Carlos dice:

      Gracias por tu comentario Juan!!
      Lo del impacto local cada vez lo llevo más en mente cuando viajo. Al principio era muy obsesivo con la autosuficiencia y llevar todo lo necesario en las alforjas para no depender de nada. Sin embargo cada vez disfruto más de paradas para tomar un café o una caña, sobre todo si el pueblo es muy pequeño y es el único bar. Casi siempre surge alguna conversación con algún local de la que se aprende algo.
      Un saludo

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