El Ecocamping Rural Valle de La Fueva (Huesca), cuenta con tarifa especial para cicloturistas.
¡Hola alforjero/a! Hay una situación que muchos hemos vivido viajando en bicicleta: llegas a un camping al final de la etapa con una tienda que ocupa dos metros cuadrados, sin coche, sin caravana y sin apenas más equipaje que el que llevas en las alforjas… y acabas pagando una parcela pensada para una familia con vehículo.
No siempre ocurre. De hecho, aunque podríamos haber hecho una lista negra con estos campings que maltratan al cicloturista, hemos querido hacer justo lo contrario: buscar campings en España que hayan entendido las necesidades del cicloturista y que hagan algo concreto para facilitarnos la vida.
Y por «algo concreto» no nos referimos simplemente a estar cerca de una ruta ciclista. Hemos buscado tarifas específicas para quien llega en bicicleta, parcelas pequeñas o de vivac, posibilidad de cargar dispositivos o e-bikes, talleres, zonas de lavado, guarda segura y otras medidas pensadas realmente para el viajero sobre dos ruedas.
Índice de contenidos
Campings que te cobran como ciclista, no como caravana
Empezamos por la medida que nos parece más sencilla y, al mismo tiempo, una de las más importantes: adaptar el precio al espacio y a los recursos que realmente utiliza un cicloturista.
Camping El Pinajarro (Hervás, Cáceres)
El Camping El Pinajarro, en Hervás, tiene una de las políticas más claras que hemos encontrado. Su web incluye directamente una «Tarifa ciclista» de 10 € que incluye una persona, una parcela estándar y electricidad.
No hay que interpretar descuentos ni sumar conceptos: el camping ha creado una tarifa propia para quien llega pedaleando. Justo el tipo de medida que nos gustaría ver más a menudo.
Ecocamping Rural Valle de La Fueva (Huesca)
Otro ejemplo especialmente bueno es el Ecocamping Rural Valle de La Fueva. En sus tarifas aparece un apartado específico de bienvenida a cicloturistas.
La fórmula es muy sencilla: una persona, una bicicleta, una tienda y electricidad por 10 € durante la mayor parte del año. En julio, agosto, Semana Santa y el puente de San Juan la tarifa sube a 15 €.
Además de ser un precio muy contenido, nos gusta especialmente que la electricidad esté incluida. Al final del día casi todos necesitamos cargar móvil, GPS, luces o batería externa.
Camping Los Bonales (Cantalojas, Guadalajara)
En el Camping Los Bonales encontramos probablemente la tarifa más minimalista de esta selección: una modalidad de vivac por 6,50 € que incluye una persona y la bicicleta.
Frente a la parcela estándar, pensada para dos personas y vehículo, esta fórmula encaja mucho mejor con quien simplemente necesita pasar la noche durante una ruta.
Camping La Torrecilla (El Bosque, Cádiz)
El Camping La Torrecilla diferencia expresamente entre quien llega con coche y quien lo hace en bicicleta.
En su tarifa 2026, una persona con coche y tienda parte de 16 € al día, mientras que una persona con tienda y bicicleta paga 12 €, antes del IVA. Puede parecer una diferencia pequeña, pero detrás hay una idea importante: no cobrar al ciclista por un vehículo y un espacio que no utiliza.
Camping Cala d’Oques (L’Hospitalet de l’Infant, Tarragona)
La tarifa del Camping Cala d’Oques permite ver muy bien cuánto puede cambiar el precio simplemente por llegar en bicicleta.
En 2026 una persona con coche y tienda paga 17 €, 21 € o 31,50 € según la temporada. La combinación bicicleta + tienda + una persona baja a 13,50 €, 16,50 € y 20,50 € respectivamente.
En plena temporada de verano son 11 € menos por noche. Para un viaje de varios días, se nota.
Mas Karmel (Horta de Sant Joan, Tarragona)
Mas Karmel está junto a la Vía Verde y ofrece una tarifa específica de 15 € para una persona, tienda y bicicleta, frente a las tarifas convencionales que incluyen coche y dos personas.
Hay además varios detalles muy útiles para quien va de ruta: es posible cargar gratuitamente el móvil y ofrecen desayuno y comida para llevar. Son pequeñas cosas, pero son exactamente las que se agradecen cuando al día siguiente toca volver a pedalear.
Camping Riberduero (Peñafiel, Valladolid)
En Camping Riberduero ni siquiera hay que buscar demasiado: en su página de precios aparece un apartado llamado directamente «Tarifas Especial Ciclistas».
Una persona paga 20 € en temporada baja y 25 € en alta. Dos ciclistas pagan 23 y 28 € respectivamente. La tarifa incluye tienda y electricidad.
Nos gusta especialmente el planteamiento para dos viajeros: sumar una segunda persona apenas incrementa tres euros el precio. Bastante más lógico que obligar a contratar una parcela convencional de 29,50–34 €.
Camping Victoria (Jaca, Huesca)
Jaca es punto habitual de paso de peregrinos y ciclistas que atraviesan los Pirineos, y el Camping Victoria lo ha trasladado a su política de precios.
Su tarifa para peregrinos incluye una tienda, una persona y una bicicleta por 15 € en temporada alta. El propio camping señala además que acoge a peregrinos del Camino de Santiago en bicicleta.
Camping Portuondo (Mundaka, Bizkaia)
El Camping Portuondo no la llama tarifa ciclista, pero la idea nos parece igualmente acertada.
Además de sus parcelas grandes de 52,5 y 70 m², dispone de parcelas reducidas «perfectas para quienes viajan sin vehículo». En 2026 cuestan entre 9,70 y 11,50 €, a lo que hay que sumar la persona.
Es un buen ejemplo de algo muy básico: si llegamos en bicicleta con una tienda pequeña, probablemente no necesitamos una parcela de 70 metros cuadrados.
Can Banal (Montagut i Oix, Girona)
En Can Banal existe una categoría de tienda denominada «Trekking», reservada expresamente a quien llega andando o en bicicleta y sin vehículo.
Cuesta 6 €, frente a los 9 € de una tienda convencional. A eso hay que añadir el precio del ocupante.
Eso sí, aquí encontramos un matiz importante: desde 2025 el camping aplica un 20 % de incremento a las estancias de una única noche. Como el cicloturista itinerante suele quedarse precisamente una noche, la ventaja se reduce algo. Aun así, la existencia de una modalidad específica para viajeros sin vehículo nos parece una buena práctica.
Cuando el valor está en los servicios
El precio no es lo único que importa. Hay campings que no publican necesariamente una gran rebaja para quien llega pedaleando, pero sí han creado servicios que resuelven problemas reales de un viaje en bicicleta.
Camping Torrenostra (Torreblanca, Castellón)
El Camping Torrenostra es Centro BTT Costa Azahar y dispone de información de rutas, alquiler y un taller de autorreparación.
Pero hay un detalle que nos parece especialmente digno de reconocimiento: su lavadero de bicicletas puede utilizarse gratuitamente incluso si no estás alojado en el camping. Es decir, un ciclista que simplemente está pasando por la zona puede entrar, limpiar la bicicleta y continuar su ruta.
Ese tipo de servicio abierto al viajero es difícil de superar.
Camping Laguna (Girona)
El Camping Laguna está certificado con el distintivo Bed&Bike y declara expresamente que ofrece precios especiales de parcela a los cicloturistas que están haciendo ruta.
No publica el importe concreto de esa tarifa, así que preferimos no inventar cifras. Lo interesante es que el planteamiento vuelve a ser el mismo: reconocer que quien está haciendo una ruta itinerante tiene necesidades distintas a quien pasa una semana completa de vacaciones.
Además, está conectado con recorridos como Pirinexus, la Ruta dels Estanys y el Camino Natural de la Muga.
Camping Arribes del Duero (Salamanca)
El Camping Arribes del Duero incluye expresamente la bicicleta dentro de su tarifa de parcela y, además, tiene una oferta específica para quienes viajan de esta forma.
Los cicloturistas disponen de conexión eléctrica gratuita para cargar las baterías de la bicicleta, el teléfono o la tablet. La propia web lo presenta como una ventaja para quienes «viajan de la forma más ecológica».
Camping Granada
El Camping Granada explica que dispone de parcelas económicas pensadas para senderistas y cicloturistas.
Además, la electricidad es opcional y no se obliga a contratarla. Parece una cuestión menor, pero todo lo que permita adaptar la estancia a un viajero ligero ayuda a evitar que una noche de camping termine costando casi lo mismo que un alojamiento convencional.
Càmping Forcanada (Valle de Arán, Lleida)
El Càmping Forcanada tiene un pack que denomina «Motorista», pero cuya descripción incluye expresamente a quienes viajan en moto o bicicleta.
El pack comprende una persona, la bicicleta y una parcela individual, y el propio camping lo plantea para rutas en solitario y viajes de etapa. También permite utilizar duchas, baños, lavaderos y las zonas comunes.
La web no muestra de forma clara el importe del pack, así que, de nuevo, preferimos destacar la iniciativa sin dar un precio que no podemos confirmar.
Navarra: cuando no es un camping, sino toda una red
Hasta ahora hemos hablado de iniciativas individuales, pero hay una comunidad que merece un apartado propio: Navarra.
Turismo de Navarra cuenta con una red de 17 campings que funcionan como Centros BTT. Un Centro BTT puede ofrecer información técnica de rutas, zona de lavado, reparación o autorreparación, aparcabicis, baños, vestuarios y duchas.
Además, cada uno de esos campings tiene nueve rutas que parten del propio establecimiento: tres de carretera, tres de gravel y tres de MTB. Existe incluso una «Vuelta a Navarra» que enlaza los 17 campings.
Los centros están repartidos por prácticamente toda la comunidad: Ariztigain, Baztan, Osate, Urrobi, Aralar, Arbizu, Etxarri, Urbasa, Ezcaba, Acedo, Aritzaleku, Artaza, Iratxe, Lizarra, El Molino, Olite y Bardenas.
Y la iniciativa no se limita a dibujar tracks. El programa Navarra en Bici contempla servicios como herramientas y bomba de hinchado, carga de bicicletas eléctricas y zonas de reparación.
Nos parece probablemente el ejemplo más interesante de todos porque aquí ya no hablamos de que un alojamiento aislado tenga sensibilidad ciclista, sino de crear una red territorial de campings que funcionen como infraestructura para viajar en bicicleta.
¿Qué debería ofrecer un camping realmente amigo del cicloturista?
Después de revisar decenas de establecimientos, las buenas prácticas se repiten bastante. Y ninguna requiere convertir un camping en un hotel ciclista de lujo.
Para nosotros, el camping ideal para quien está haciendo una ruta debería intentar cumplir varias de estas condiciones:
- Tarifa específica para una persona + bicicleta + tienda pequeña.
- Parcela reducida o zona de vivac, sin obligar a pagar el espacio de una caravana.
- Posibilidad de alojarse una sola noche sin penalizaciones desproporcionadas.
- Un lugar razonablemente seguro para dejar la bicicleta.
- Enchufe accesible para cargar móvil, GPS, luces, batería externa o e-bike.
- Bomba y herramientas básicas para pequeñas reparaciones.
- Un punto para lavar la bicicleta.
- Lavadora o alguna solución para lavar y secar ropa.
- Algo de flexibilidad con horarios, especialmente para quien llega al final de una etapa.
- Información sobre rutas, talleres, supermercados y otros servicios cercanos.
Son medidas relativamente sencillas, pero pueden marcar muchísimo la experiencia de un viaje.
Una lista que queremos seguir ampliando
En ConAlforjas siempre hemos sido bastante aficionados al cicloturismo con tienda. De hecho, ya tenemos una selección de rutas circulares con camping en todas las etapas y muchos más contenidos sobre acampada y cicloturismo autosuficiente.
Con este artículo queremos hacer algo diferente: reconocer a los campings que están entendiendo cómo viaja realmente un cicloturista y, de paso, dar ideas a otros establecimientos que quieran hacer lo mismo.
Así que dejamos la lista abierta. Si conoces un camping en España que tenga una tarifa específica para ciclistas, una zona de vivac, servicios especialmente útiles para viajeros en bicicleta o cualquier otra iniciativa que merezca aparecer aquí, déjanos un comentario. Lo comprobaremos y seguiremos ampliando el artículo.
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Y si eres responsable de un camping y crees que vuestro establecimiento cumple estos criterios, también puedes escribirnos. La idea es sencilla: cuantos más lugares pongan fácil viajar en bicicleta, mejor para todos. Nos vemos en los caminos.





